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El puzzle climático de las elecciones del 28-A

Las encuestas descartan, por ahora, la posibilidad de un gobierno de izquierdas en coalición con fuerzas nacionalistas tras las elecciones del 28-A, debido al hundimiento electoral de Podemos y por la propia actitud de bloqueo parlamentario que anuncia parte de los independentistas catalanes. Un gobierno PSOE-Ciudadanos tras las elecciones generales del 28-A es el escenario más probable al que nos enfrentaremos.

Pero un gobierno así se traduciría en un capitalismo verde de corte socio-liberal. Muy liberal en muchas políticas: economía, trabajo, globalización, energía, cambio climático. Y más a la derecha en lo social. Estupendo para el mundo y para el 1%, pero fatal para el planeta, para los niños y para el 99% restante. Este parece que es el resultado más previsble de las próximas elecciones generales. Este resultado electoral que tendría consecuencias en el incremento de la temperatura del planeta y con él contribuiríamos a que este amento fuera de 3ºC o más. Pero si el resultado de las elecciones fuera otro gobierno tripartito de la derecha, con los xenófobos, machistas, homófobos y negacionistas climáticos de Vox apoyando desde el Parlamento o formando parte del Gobierno del Estado, volvemos al pasado y continuamos en el terreno del business as usual, y con él contribuiríamos a que este aumento de temperatura del planeta fuera de 5ºC o más.

Si analizamos los programas electorales de las distintas fuerzas políticas y las declaraciones de sus principales dirigentes nos encontramos con que:

VOX: Rocío Monasterio, una de las principales dirigentes de Vox, señaló que el cambio climático no es una amenaza, ni tan siquiera un riesgo, sino un «camelo», «un argumentario falso».

PP: Antepone todo tipo de intereses a  la protección del medio ambiente. Hay contraste entre sus promesas y las acciones del PP ejemplos de esto: la supresión de los incentivos económicos para la instalación de nuevas infraestructuras de producción de energía renovable y en conocido como impuesto al sol con el que prohibió el autoconsumo solar.

Ciudadanos: Apuesta por el fraking. Apuesta por la presencia del carbón en el mix energético y por combatir el cambio climático con el principio de quien contamina paga y sensibilización ciudadana. No hace referencia al tema nuclear.

IU a pesar de su compromiso con la protección y defensa del medio ambiente sigue siendo deudora de la hipoteca contraída con el sector del carbón; y las políticas económicas que tanto PSOE como Podemos proponen no alteran la lógica del sistema ni ponen en peligro sus fundamentos y con estas políticas contribuiríamos a un incremento de temperatura en el planeta de entre 2-3ºC. Dos grados, dicen los científicos, ya es un incremento no deseable. Y los efectos negativos del cambio climático serán mayores y ocasionarán más efectos negativos en los adolescentes y las mujeres.

Houston, tenemos un problema climático. Porque el clima tiene un comportamiento no lineal. Un aumento de la temperatura de 2° C no es el doble de virulento que uno de 1° C (que ya se ha producido), puede serlo varias veces más. Y un incremento de 3 o 4° C será letal para los seres humanos y para el planeta. Las consecuencias para el planeta y para los seres humanos y nuestra civilización se multiplicarán. Previsiblemente, dicen los científicos, se producirán catástrofes naturales, escasez de agua y alimentos, corrientes migratorias de una magnitud desconocida, y conflictos armados. Nos quedan 12 años para revertir el incremento y dar solución al problema del cambio climático.

Pero la insuficiencia de la acción climática puesta en práctica por los gobiernos, las trabas que pone la derecha y la negación de la realidad de la extrema derecha, no deben desincentivarnos en la lucha por dejar un planeta y un mundo mejor a nuestros hijos y a nuestros nietos. Debemos, por el contrario, tomar ejemplo de los adolescentes que faltan a sus clases y las mujeres, que salen a la calle a reivindicar sus derechos. Y como ellos y ellas, cada uno, debemos empoderarnos y exigir un planeta habitable y un futuro digno y lleno de igualdad. Y la primera prueba que tenemos por delante son las elecciones generales del 28-A. El voto a la derecha y a la extrema derecha ataca a nuestra supervivencia y a nuestra decencia. No lo podemos olvidar. Y las consecuencias de no prestar atención han de ser tenidas en cuenta. Muy en cuenta. No podemos escuchar los cantos de sirena. Nuestro voto, nuestra decisión, a partir de hoy, cuenta más que nunca. Supervivencia, igualdad y voto ya están ligados.

 Francisco Soler
http://mas.laopiniondemalaga.es/blog/barra-verde/2019/03/11/el-puzle-climatico-de-elecciones-del-28-a/

El día mundial de la mitad del ambiente


La decisión del Presidente de EE.UU. de abandonar el Acuerdo de París, sobre cambio climático, ha convertido el día mundial del medio ambiente en el día de la mitad del ambiente. Al ser EE.UU. el segundo emisor global de gases de efecto invernadero, la crisis climática ha puesto de manifiesto que la frontera entre lo global y lo local es difusa. Que lo local también es global. 

El Presidente Trump, no ha sido elegido para representar a los ciudadanos de Pittsburgh, en vez de los de París, como dice. La justificación de esa afirmación está anclada en un nacionalismo económico egoísta: América First, que no tiene en cuenta que las emisiones de CO2 de EE.UU. afectan a todos los ciudadanos del planeta, no sólo a los estadounidenses, ni que los recursos que consumen no son sólo estadounidenses. Dice Welzer que en el s. xxi no nos mataremos por la ideología, sino por los recursos.

Trump niega que, tras la crisis climática, «las reglas del libre mercado» deban reinterpretarse y acomodarse a la capacidad de la biosfera. Que las leyes de comercio deban reescribirse. Y que ésta deba de acarrear una «contención drástica de las fuerzas del mercado». La negación de la crisis climática, de Trump y de la derecha extrema es política. Es la negativa a pagar la deuda ecológica que hemos contraído con el planeta por nuestra actividad económica. Que es, además, un acto de estupidez, pues, a pesar del cambio climático que hemos desatado, su punto de partida es la inamovilidad de los valores capitalistas dominantes. Y, a la vez, un acto de codicia, cuya finalidad es perseverar el bussines as usual y anunciar que la solución vendrá de la mano de la geoingeniería.

La libertad no puede ser, entonces, un poder hacer, sin más límite que el que impone la ley humana. El cambio climático lo confirma. No puede ser ejercida más allá de los límites físicos del planeta. Adorada como un atributo divino. Contaminar no reafirma la soberanía, como pretende Trump, sino que hurta la libertad de otros y se apropia del bienestar de todos.

A fin de reforzar la observancia de los compromisos adquiridos por los países firmantes del Acuerdo de París, dada su naturaleza voluntaria, y de levantar una barrera frente al contagio de terceros países del síndrome de abandono o que éstos anuncien la inobservancia de facto de los compromisos adquiridos, siguiendo el ejemplo norteamericano, es útil que cada país constitucionalice los objetivos del Acuerdo de París e incorpore en su Constitución medidas de gobernanza climática, con el fin de mantener el calentamiento de la Tierra por debajo de los 2°C, y evitar sus efectos catastróficos. La adopción de esta medida abriría la puerta al control, por los Tribunales Constitucionales y por los tribunales ordinarios, de las leyes o decisiones internas, que pudieran violentar los objetivos de estabilización climática. Al tiempo que se pondría la primera piedra de un futuro estado ecológico.

EE.UU. no tiene que comprar las entradas de la película que Trump quiere proyectar. Pero si acompañarnos a visitar la esperanza. Dar una vuelta por Loos-en-Gohelle, el pueblo minero francés que cambió de mentalidad, y desde su identidad, dejó de hacer lo que era costumbre, para avanzar hacia algo mejor, más sostenible, más ecológico, más racional, aprovechando las ventajas locales. El pueblo se ha convertido desde entonces, a la vez, en «lugar de memoria» y «camino del futuro». y deben acompañarnos a conocer Totnes, la pequeña ciudad inglesa donde nació el Movimiento de Ciudades en Transición, para que, como en ella, en todas las ciudades florezcan los comercios independientes, abunden los productos ecológicos locales elaborados de forma artesana, o se reparen bicicletas a cambio de abrazos o porciones de tarta.

Es hora que los ciudadanos encabecen la lucha contra el cambio climático, sin dejar el liderazgo a gobiernos o empresas, si queremos pasar a la acción realmente. No tiene sentido seguir no haciendo nada. Es hora que las personas nos conectemos con la Naturaleza, salgamos al aire libre y nos adentremos en ella para apreciar su belleza y reflexionar acerca de cómo somos parte integrante de ésta y lo mucho que de ella dependemos. Éste ha de ser el único año en que el día mundial del medio ambiente, tenga que ser vivido como el día de la mitad del ambiente.

Paco Soler
 http://mas.laopiniondemalaga.es/blog/barra-verde/2017/06/04/dia-mundial-la-mitad-del-ambiente/

LOS POSOS DE LA EGOPA.


Tras leer las 155 páginas de coloridos gráficos, preguntas, porcentajes y respuestas de los 3200 andaluces entrevistados estas navidades, que ofrece el Estudio General de la Opinión Pública de Andalucía (EGOPA) del Invierno 2017, elaborado por CAPDEA (http://cadpea.ugr.es/v4/documentos/file/Informe%20EGOPA%20INV2017.pdf), lo primero que cabe pensar es que la política sigue sin convencer, y las instituciones están en descrédito.

Ver el trato que los medios y partidos le dan a esta encuesta, basado en lo superficial de la misma, es decir, los apoyos electorales, es lo que hace que no se pueda confiar en los mismos como transmisores correctos de la información y la situación real. Ya sea, por sus líneas editoriales en unos y apaciguamientos internos o justificación de un trabajo en otros, los intereses creados, o porque, quizás, leerse 155 páginas de tablas y números, que no es tanto el texto, es una ardua tarea, lo que se percibe es que para éstos analistas, con ir al apartado III basta para informar o tomar decisiones y estrategias. Algunos se irían directamente a los anexos, otros se pararían en la página 17 y se acabó. Es a partir de ahí cuando comienza la verdadera EGOPA, y muestra su fondo y sus entrañas. Esas mismas entrañas que son las que hacen que la gente vote así. Pues el votante español, y el andaluz, ha pasado del voto de la piel al voto desde las entrañas. Ha pasado a querer ser motivado, no sólo con palabras bonitas, sino con mensajes contundentes y compromisos.

Después de esa lectura, queda un regusto amargo, sobre todo al ver las tendencias. Pero no son las tendencias de valoraciones de partidos las que dejan ese amargor, son las tendencias en las preocupaciones y las de valoraciones de instituciones, elementos del sistema de bienestar, de la esperanza a mejorar o de la abstención. Esta última sí que deberían leerla los expertos en marketing electoral, porque es bastante significativa y ofrece muchas pistas para buenas estrategias.

Los andaluces no creen que vaya a mejorar la situación política o económica, creyendo la mayoría que seguirá igual. Crece esta sensación, aunque de nuevo, vuelve a aumentar ese sentimiento de empeoramiento de ambas situaciones. Que lo que preocupe siga siendo el desempleo es lógico en la comunidad andaluza, pero que la corrupción haya dado paso a la sanidad y a la educación, debería tenerse muy en cuenta. Actualmente hay movilizaciones de ciudadanos por la sanidad bastante fuertes, veamos cuando comiencen en serio las de la educación. Las dos joyas de la corona de la administración andaluza están en entredicho, porque en el asunto del empleo parece que los andaluces ya han interiorizado que no puede hacer nada la administración andaluza, ni el gobierno de España. Estamos a las puertas de un nuevo 15 M más “sectorizado” y de mareas apolíticas.

Los andaluces entrevistados se sienten bien económicamente y declaran un ligero optimismo en mejorar esa situación personal: en lo personal de cada entrevistado, no en la sensación que cada uno tiene de su alrededor, esa sigue siendo nefasta.

Decrece ligeramente el interés por la política, un interés que desde el verano de 2014 supera al desinterés, con picos en los intervalos temporales electorales. Lo peor es que crece también la irritación con la política, en detrimento de la confianza, junto con el aburrimiento y sentimientos negativos hacia la misma. Este punto de crecimiento de la irritabilidad en vez de la confianza es lo que debería empezar a preocupar a los políticos andaluces, y por ende a los españoles, viendo la aportación que esta comunidad autónoma aporta en votos al resto del país. Un electorado irritado es un electorado bien abonado a nuevas ideas, ya sean positivas o negativas, y para esos que quieren que todo siga igual es un indicador que deberían tomar muy en cuenta. La desconfianza en la democracia y su funcionamiento, que estaba mejorando ligeramente desde el 2013, vuelve a subir: otro punto para preocuparse seriamente, y a tener en cuenta, si queremos tener un sistema político democrático sano.

En el comportamiento de la abstención en las últimas elecciones generales, es donde se ve claramente que la población sigue sin estar ilusionada, ni siquiera tras los resultados, y seguiría sin movilizarse (82,3%). El fundamental leitmotiv en el cuestionario es el mismo: no me siento representado, seguido del descontento con los partidos. Los partidos que hubieran votado, por orden, son: PSOE (20%), Ciudadanos (14,2%), PP (12,5%) y Unidos Podemos (9,4%); lo que da una idea aproximada de la identidad ideológica o política de la abstención.

En cuanto a la volatilidad y variación, el PSOE entre sus votantes es el único con un alto porcentaje de fidelidad al partido en cuanto a siglas. Los demás son concordancias de ideas y políticas, lo que afecta a la variabilidad. Refleja además movilidad de voto entre partidos y hacia la abstención. En definitiva, la foto fija no dice nada importante ni definitivo, más allá del aumento ligero de la abstención con una caída del PSOE, que sigue bajando en credibilidad en que gane elecciones, aunque lo piense casi el 70% de los encuestados; una caída de nuevo del PP tras una subida enorme desde el 2014; una remontada leve de Podemos, con caída de IU; una caída de Ciudadanos que es tendencia desde el verano de 2015, y la desaparición de UPyD casi definitiva. Esta es la foto de la tendencia a nivel andaluz. En el caso de los andaluces votando unas generales, la foto es similar excepto en el repunte del PSOE y la caída de Podemos, pero seguiría el PP por encima del PSOE en casi 5 puntos. Y yo tomaría esto último en serio, por si hubiera adelanto electoral.

En definitiva: volatilidad, falta de confianza, irritabilidad y descontento. Preocupaciones personales por encima de institucionales, sanidad y educación, y algo de optimismo individual pero no colectivo. Los ingredientes para el nihilismo político de la población. Pero parece que eso no importa a los partidos. Deberían ver esto más a fondo. Hasta para seguir la lógica “shumpeteriana” de marketing y mercadeo, se tiene que ofrecer algo. Después de leer esta EGOPA me quedo tranquilo sólo en una cosa: los entrevistados saben lo que quieren, los políticos no.

Rafa Ruiz Herbello




 

La revolución pasiva en España y sus contradicciones.


Estamos viviendo en España una revolución pasiva, en el sentido que le da Gramsci, por el que la Revolución pasiva (“dependiente” para Waldo Ansaldi en el contexto latinoamericano, aunque perfectamente aplicable a la periferia europea donde se ubica España). Ésta es un entramado de continuidades y cambios , de persistencias y rupturas en el conjunto de la sociedad, que la modifican (modernizan) sin transformarla radicalmente. Se trata de un proceso que reconoce el poder y los privilegios de clases o grupos tradicionalmente dominantes en regiones menos desarrolladas en términos capitalistas, al tiempo que frenan u ocluyen el potencial transformador que eventualmente pueden expresar o demandan las clases subalternas. Es una dialéctica conservación-innovación. La revolución pasiva es un proceso de transformación capitalista que resulta del acuerdo entre clases o fracciones dominantes, con la exclusión de las clases subalternas y de los sectores “jacobinos”, con empleo sistemático de violencia o coerción y con una decisiva intervención del Estado en todos los espacios sociales. Consiste en una solución “desde arriba”, elitista y antipopular que, en la mayoría de los países de la región se resuelve bajo la forma y el ejercicio de la dominación política oligárquica […]  Waldo Ansaldi aplica esta teoría a la realidad latinoamericana diciendo, “Una singularidad de los casos latinoamericanos de revolución pasiva es que ellos se dan en una situación de dependencia […] una simbiosis de economía capitalistas (regionales y europeas, incluso norteamericanas), y economías y comportamientos sociales no capitalistas. En todo caso, las revoluciones pasivas que protagonizaban las clases dominantes latinoamericanas tienen componentes que van más allá de lo estrictamente político estatal, resuelto en el modo de dominación oligárquica, y definen imaginarios sociales, símbolos, como también comportamientos colectivos, sintetizables en la expresión modo de ser oligárquico, donde la frivolidad es una nota distintiva, como lo son también la posesión y el uso de los valores fundamentales: apellidos, ocio, dinero y raza”.

En España se da un proceso parecido al descrito por Waldo Ansaldi para América Latina, ya que España pertenece al mundo dependiente dentro de la UE. Como bien sabemos, desde los años 2009 hasta la actualidad, hemos ido viviendo la aplicación de la contrarreforma neoliberal contra los aspectos sociales de la Constitución del 78, y contra el modelo social europeo de postguerra (que llegó a España a principios de los 80 y se ha desarrollado en menor medida debido a la Dictadura). El consenso que había respecto a la Transición y a la Constitución fue roto por parte de la Derecha de este país. La pauperización de la Constitución y de la soberanía nacional se muestra con todo su esplendor con el giro que da Zapatero en 2009-11 hacia posiciones neoliberales, obligado por la TROIKA que amenazó con imponer un tecnócrata, y con la imposición por parte del PSOE y el PP de la “regla del oro del déficit” y la prioridad absoluta del pago de la deuda en nuestra Constitución. Como sabemos, dicho compromiso destierra la posibilidad de hacer una política contracíclica en un contexto de crecimiento ridículo y obliga a consumir gran parte del presupuesto de forma prioritaria para el pago de la deuda por encima de cualquier otra necesidad que tenga el Estado y la ciudadanía.

Este proceso, sin embargo, ha sido contestado desde mayo del 2011, pasando por las huelgas generales y parciales protagonizadas por los sindicatos, o las Marchas de la Dignidad, y ha erosionado el apoyo de los principales partidos de este país que han gobernado hasta entonces (PP, PSOE, CIU, etc.). La corrupción que ha saltado a primera plana día si y día también ha ayudado a agrandar la situación de crisis del bipartidismo que hemos vivido en los últimos años. Como la realidad es compleja, y las soluciones nunca son fáciles, a pesar de la brecha abierta estos años, España se encuentra en una situación de callejón sin salida. Las fuerzas que se denominan del cambio no son capaces de imponer una solución a los problemas derivados de la crisis, ni las fuerzas conservadoras tienen la suficiente fuerza para mantener el ritmo (ya bastante avanzado) de aplicación de la revolución pasiva. Aunque, hay que precisar, que al estar en el poder, el PP puede continuar implementando el modelo chileno (impuesto por Pinochet y los Chicago boys (3) en Chile a partir del golpe de Estado del 73 contra el gobierno de Salvador Allende) en España a mucha menor velocidad (y con el inestimable apoyo de la UE).

Sin embargo, este proceso se ve atravesado por contradicciones graves que se condensan en la investidura al nuevo presidente de este país, y que demuestra la autonomía relativa de los partidos políticos de los intereses del Bloque oligárquico de poder. Esta autonomía relativa provoca que la solución ideal de los poderes fácticos, la Gran coalición en sus múltiples facetas (ya sea en diferido, con abstención del PSOE, o directa, acuerdo PP-PSOE-C´S), no se pueda ensayar, a pesar de que se intente imponer dicho rumbo a través de la presión interna (barones) y externa (prensa y círculos económicos) al Secretario General del PSOE y a su equipo.

La revolución pasiva en España trae aparejadas las siguientes medidas ya ensayadas en otros países, y que pueden ser resumidas en el “consenso de Washington” (4), a saber: Semi-privatización del Estado del Bienestar y otras empresas o servicios del Estado (como RENFE o AENA) dadas a grupos empresariales preferentemente afines. Aumentar la tasa de ganancia y disciplinar la mano de obra a base de precarizar el empleo, reducir derechos, atacar a los sindicatos, acabar con la negociación colectiva, etc. Incitar a que ciudadanos pasen del sistema público de pensiones, de Sanidad o Educación, al concertado o privado a base de beneficiar fiscalmente a los consorcios empresariales, a la vez que se empeora el sistema público. Que el sistema impositivo sea regresivo y beneficioso a las clases altas y a las grandes empresas, mientras grave a clases medias y bajas con más dureza. Reducir la proporcionalidad del sistema electoral a la búsqueda de uno como el británico. Que el Estado funcione como una empresa privada (que en gran parte se ha conseguido), con la misma filosofía de gestión. Volver elitista la Educación Universitaria, intentando derivar con varias reformas a parte de los estudiantes a la FP (entre ellos la subida de tasas). Reducir normas ambientales para no “perjudicar” a los negocios, aumentar la desigualdad de clase, de género y de raza (con los inmigrantes no europeos), etc. Por supuesto, realizar las medidas de forma que sean muy difíciles de revertir  o imposibles (como se está comprobando en los ayuntamientos llamados del “cambio”) con el apoyo de la UE como paraguas e impulsor de la agenda (como se puede comprobar en la legislación que aprueban la Gran Coalición allí). Al que hay que añadir un proceso iniciado por el PP de re-centralización que ha hecho estallar uno de los conflictos más graves en la España contemporánea como es la Cuestión catalana, que está mediatizando de forma importante la agenda política española, y que las consecuencias pueden ser imprevisibles.

Las consecuencias son claras; Un país donde la oligarquía se impone a la ciudadanía. Un país más desigual. Un país con la riqueza polarizada, con mucha pobreza y un grupo de ricos muy ricos. Un país donde la democracia se ve vaciada de contenido y el sistema político pierde credibilidad dificultando, paradójicamente, cualquier posibilidad de cambiar el sistema.

Por supuesto, el Bloque Oligárquico de Poder “concederá” en esta Transición de una democracia con tintes sociales a una democracia autoritaria y antisocial, varias de las medidas que en la calle se han exigido a los gobernantes. Por supuesto, estas medidas serán las que menos afecten al núcleo duro del poder, las más cosméticas, que se ven englobadas con claridad en el “regeneracionismo” al estilo Joaquín Costa, que su mayor defensor (aunque no sólo) es Ciudadanos. Estas medidas, como buena revolución pasiva, no cambiarán la esencia del nuevo Régimen que se está construyendo sobre las ruinas del Régimen del 78, al que a este paso vamos a terminar echando de menos.

Los distintos actores políticos están en el centro de las contradicciones de la aplicación de esta revolución pasiva en España, ya que los intereses de los respectivos partidos no coinciden, en gran parte, con lo que necesita el Bloque Oligárquico de Poder, ni con la solución (la Gran Coalición) que hemos mencionado antes.

 Por la Derecha:

1. El PP apuesta claramente por continuar aplicando la revolución pasiva en España, pero capitaneada por ellos mismos. El PP está en un situación difícil ya que Rajoy no quiere dimitir para facilitar la investidura, ni hay forma de poder echarlo con un golpe en el interior del partido, y está acosado por casos de corrupción que complican el apoyo de otros grupos a su fuerza política. La jugada de las anteriores elecciones anticipadas le salió bien ya que logró recuperar apoyos a costa de C´S y vio debilitarse a los otros partidos en liza (Podemos y el PSOE). La campaña de polarización le sentó bien al PP, y un nuevo adelanto electoral probablemente le ayude a segar un poco más la hierba de los pies de C´S y permitirle ir acercándose poco a poco a la mayoría absoluta, ya que tienen un electorado bastante movilizado y pueden vender que son la estabilidad frente al resto. En este proceso de la primera investidura fallida han aprovechado para hacer tragar quina a Albert Rivera con el acuerdo entre los dos, con varias humillaciones de por medio, y está colocando a C´S en la órbita del PP sin regenerarse realmente. El PP espera que dos bacatazos electorales del PSOE, más la rebelión interna de la vieja guardia más los barones, obligue a Sánchez a abstenerse y logren mantener la presidencia del gobierno. Por supuesto culparan a Sánchez del posible adelante electoral y están consiguiendo, junto a los medios de comunicación, establecer una presión inédita sobre el jefe de la oposición.

2. C´S está en una situación muy difícil. Después de un intento fallido de llegar a un gobierno con el PSOE, pero que permitió atar en corto a Sánchez e impedir un acuerdo con Podemos, han acabado en otro intento fallido de investidura con el PP. El primer intento le costó votos, y el segundo, sin que el PP se regenerase, le costará votos también. C´S está en el dilema de convertirse en la muleta del PP, o de tratar de volar a solas para intentar ir sustituyendo poco a poco al PP. C´S, vivo reflejo del IBEX-35 y sus intereses, intenta que los partidos “constitucionalistas” (PP, PSOE y ellos) alcancen un acuerdo de Gran Coalición, ya sea en diferido (con abstención del PSOE) o directamente (en gobierno tripartito) para seguir aplicando el programa neoliberal de contrarreformas. El problema que se encuentran es que Sánchez no quiere pasar a la historia como el enterrador del partido, y el problema que tienen ellos es que en un acuerdo demasiado complaciente con los “populares” puedan quedar desdibujados y vayan poco a poco menguando y sus votos regresando al “hermano mayor”. C´S está entre la espada y la pared, elegir ser muleta del PP, con lo que ello conlleva, o explorar un gobierno alternativo, que puede hacerle perder votantes y apoyos en el Ibex.

Por la izquierda:

3. El PSOE condensa todas las contradicciones presentes de nuestro tiempo político. Es a la vez parte de la solución y del problema. A la vez pacta con Podemos (por ejemplo en Catilla la Mancha o Valencia), y con C´S (en su bastión, Andalucía). A la vez tiene un proyecto federal y una pulsión cuasi-centralista, que le está haciendo perder votos en las regiones periféricas como Cataluña, Euskadi, Navarra, Galicia y Valencia. El PSOE tiene una crisis sin precedentes, ya que comenzó a ejecutar los recortes y no ha realizado una autocrítica seria al respecto, ha ido cambiando de Secretario General y cosechando malos resultados tras malos resultados. Lo que le ha salvado es que ha logrado acceso a CCAA y ayuntamientos donde hacía mucho tiempo que no alcanzaba (como Valencia ciudad y CCAA). Sánchez tiene un difícil juego, tratar de armar un gobierno alternativo al PP con una parte del partido en contra (algunos barones y la vieja guardia socialistas), parte del partido que juega a la abstención para que Rajoy gobierne, pero con la casi imposibilidad de armarlo con los partidos independentistas. El Referéndum para el PSOE es imposible de asumir, ya que el Centro y Sur del partido se opondría frontalmente, incluso su militancia.

Sánchez está recuperando algo de espacio hacia su izquierda gracias a mantener el principio del “NO” a Rajoy, pero puede verse debilitado por el frente mediático (que carga contra él como el causante del bloqueo), al igual que por un revés más que previsible en Euskadi y Galicia, donde, barones como Susana, pueden tener la tentación de derribarle y sustituirle en el liderazgo del Partido. El PSOE se ve encerrado en la paradoja de ser parte del “Régimen del 78” y de impugnar parte de la política neoliberal aprobada en los últimos tiempos. Esta contradicción se ve claramente reflejada en este proceso de investidura, con pulsiones en dos direcciones totalmente opuestas que pueden amenazar con fracturar el partido de forma irremediable. En las próximas semanas, el equipo dirigente del PSOE (bastante débil) deberá de elegir entre lanzarse a la aventura de formar un gobierno con muchas dificultades o abstenerse con otra investidura del PP y ver como el PSOE se rompe por la izquierda y convierte las heridas abiertas del socialismo español en una riada de votos que se pierden por todos los orificios del partido. El PSOE se enfrenta al dilema de la socialdemocracia europea, ser acompañante de la derecha en el camino de destruir lo que esa socialdemocracia construyó en el pasado, o ser parte de la solución de la crisis andando por otro camino.

4. Unidos Podemos se encuentra también en una encrucijada. Por un lado, las dificultades de definición de un proyecto entre una pulsión populista cuasi-desideologizada (Errejón) y una pulsión izquierdista (Pablo e IA) que amenazan con fracturar el partido si no se busca una solución de compromiso. Unidos Podemos también tiene problemas con la cuestión nacional y el referéndum catalán, ya que, el “derecho a decidir” les da votos nacionalistas en las Comunidades históricas, a la vez que estanca el crecimiento en el resto, estando en una situación al revés que el PSOE. Unidos Podemos se encuentra con la contradicción  entre su discurso de política de alianzas parlamentarias (apoyo a un gobierno de coalición con el PSOE) y su práctica (de confrontación con el PSOE), que dificulta o imposibilita alcanzar un acuerdo con el PSOE (como pasó en la investidura pasada). Unidos Podemos deberá de elegir si confrontar con el PSOE a la espera de un improbable sorpasso en unas terceras elecciones, o tratar de alcanzar un acuerdo con el PSOE manteniendo perfil propio (evitando la táctica de Anguita, por un lado, y la de Gaspar Llamazares, por el otro). Las contradicciones en el propio Podemos pueden mediatizar la respuesta que dé el partido a esta situación. Si Podemos se ensimisma en una guerra interna será visualizado como un partido más y probablemente pierda votos a favor del PSOE en una nueva convocatoria electoral (salvo que el PSOE pacte con el PP). Las ansias de alcanzar el gobierno a toda costa, y de proponer un gobierno de coalición para el que no dan los números no facilita salir de los dilemas de la “izquierda a la izquierda” del PSOE que vuelven como una maldición desde los años 90. Hay que insistir que uno puede pactar sin diluirse si uno sabe mantener perfil propio como hizo el PCE durante mucho tiempo, y logra que la ciudadanía se entere de como cambia la práctica institucional y mejora sus vidas estando ellos en el gobierno o en la oposición apoyando un gobierno, sin tampoco renunciar a la legítima competencia electoral por intentar quedar más arriba del PSOE y poder gobernar. El experimento Podemos puede fracasar si la guerra interna se coloca por encima de la política en mayúsculas, como si el ansia del sorpasso, el tacticismo y sacrificar todo a la llegada rápida al poder se coloca por encima de la visión a medio plazo y la necesidad de clarificar el proyecto y las estrategias. Si Podemos fracasa iremos a una situación donde el desierto quedará para los tártaros y será muy difícil construir nada nuevo.

Las posibilidades de un gobierno alternativo: 

Además de la Gran Coalición, ya sea directa o en diferido, de la que ya hemos hablado, o repetir elecciones en diciembre donde probablemente se refuerce los partidos del bipartidismo (que ha fenecido) a costa de los nuevos con más baja participación, existen dos fórmulas de gobierno con sus problemas que ahora relataremos. Hay que señalar que aunque el bipartidismo haya muerto, los partidos del bipartito (PSOE y el PP) siguen siendo necesarios, y lo van a seguir siendo durante mucho tiempo, para poder conformar cualquier tipo de gobierno, y eso hay que tenerlo claro.

La primera opción de gobierno es en la que insiste Unidos Podemos con dos variantes: A) PSOE (85)+Unidos Podemos (71)+ERC (9)+PNV (5)+PDC (8)= 178 (mayoría absoluta en 176). B) PSOE (85)+Unidos Podemos (71)+PNV (5)= 161 a favor. Abstención de C´S y PDC. Votos en contra del PP y resto de nacionalistas (138).

El problema es que ERC prefiere realmente a un gobierno del PP en el poder con el que poder chocar (un nacionalismo necesita a otro) y así poder seguir con la ruta hacia la independencia y no van a aceptar (cosa que puede ser que PDC si acepte) votar “si” sin un referéndum aceptado por parte del Estado. Además, como señalamos antes, es muy complicado que en el PSOE acepten dicha opción ya que podría partir por dos el partido.

La opción con la abstención de C´S, y un gobierno de coalición con el PSOE, sería imposible ya que C´S no se puede permitir el lujo (sin herirse de muerte) de permitir un gobierno PSOE-Podemos con el apoyo de los nacionalistas a los que ha jurado combatir. Con lo cual está descartada.

La segunda opción es compleja, ya que requiere los votos a favor de C´S y Unidos Podemos sin entrar ninguno en el gobierno, que es lo que pretende el equipo dirigente del PSOE: PSOE (85)+ Unidos Podemos (71) + C´S (32)= 188 a favor lo que daría mayoría absoluta sin la necesidad del concierto con los nacionalistas. El problema es que C´S está muy entregado al PP (y al Ibex-35) pero podría tener miedo de una repetición electoral y ceder en última instancia si Unidos Podemos no está dentro del gobierno. A Unidos Podemos le permitiría ir solucionando sus problemas y construyendo el partido, mientras pasa a la oposición y vota a favor a cambio de varias medidas estrella de su programa, sabiendo que no hay correlación de fuerzas en el Parlamento actual para una ruptura completa con la austeridad impuesta por Europa, pero si hay margen para echar muchas leyes del PP al basurero de la historia mientras se rearma para otro ciclo convulso que se avecina. A fin de cuentas el gobierno que salga va a ser débil y difícilmente durará más de un año (hasta la aprobación de los próximos presupuestos generales del Estado) en un contexto de profundización de la crisis y de nuevos recortes venidos de Europa.

Posiblemente la única posible solución a este embrollo, que detendrá un tiempo el proceso de revolución pasiva que estamos viviendo en España, sea un gobierno en minoría del PSOE apoyado en la investidura desde fuera por el Unidos Podemos y C´S (además de otros nacionalistas), donde luego se negocie ley a ley, y se rearmen las fuerzas. Unas terceras elecciones no ayudarán a agrandar la ventana de oportunidad, la cerrarán más si cabe y con ello la posibilidad de lograr un cambio real en este país, y una salida a la izquierda de esta crisis.



Por Pedro González de Molina Soler.



Notas a pie de página:
  1. Antonio Gramsci, “Los cuadernos de la cárcel: Pasado y presente”. Editorial Casa Juan Pablos, México, 2009.
  2. En Waldo Ansaldi, “La democracia en América Latina, un barco a la deriva”. Editorial Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires, 2007.
  3. Los Chicago boys: https://www.youtube.com/watch?v=VDRBaw3DrdI
  4. El consenso de Washington:  https://es.wikipedia.org/wiki/Consenso_de_Washington

¿Y ahora qué?


1) Resumen y análisis de las campañas.

PP: Una gran campaña, más estratégica que de comunicación. A través del control de los medios de comunicación, especialmente la sexta, ha logrado tres objetivos, dividir el voto de izquierdas en apoyo de Podemos, centrar el ataque en el PSOE y, para terminar, evitar que el PP fuese el centro de la campaña, el centro de ataque. Su campaña de perfil bajo, mensajes a sus votantes y el catenaccio de Rajoy, le ha permitido ganar las elecciones tras una legislatura genovesa, en la que han destrozado sin piedad derechos laborales, libertad de expresión, derechos civiles, educacion, dependencia, sanidad... Hasta las ausencias de Rajoy estaban medidas y fueron efectivas. 8 sobre 10.

PSOE: Una campaña nacional para olvidar. Estratégicamente, en ningún momento el PSOE ha logrado que se centrase el mensaje sobre Mariano Rajoy o el PP. Además, no ha sido capaz de responder o de anular a Podemos por la izquierda. Si logró, afortunadamente, escorar a Ciudadanos a la derecha y menos mal: fue el empujón del PSOE y el fracaso en los debates lo que ha permitido que PP + Cs no sumen la absoluta. Pero más allá de la estrategia y de determinados éxitos puntuales en los debates, la campaña ha sido un desastre, sin emoción, sin ritmo, sin significado, sin ser capaz de decir por qué querían ganar. Un 4 sobre 10.

Podemos: Una campaña brillante, estelar. No lo puedo demostrar, pero no me extrañaría que Podemos hubiese medido para quitarse del foco y que Cs recibiese el castigo del aspirante, del que está en ascenso y parece amenazar a todos. Se dieron cuenta de que Iglesias cargaba con su agresividad y la eliminaron, cambiando tonos y formas. Los debates fueron demoledores para Ciudadanos e impulsaron a Podemos hasta cifras que IU jamás, en toda su historia, ha visto. Su política de alianzas, un éxito. Iglesias ha demostrado ser el mejor orador en los debates. El tono de la campaña era ilusionante, creciente, esperanzado, hablando de igualdad, con emociones... En resumen, una campaña del PSOE, hecha contra el PSOE. El mensaje de "mejor votar Podemos si eres socialista" ya fue la puntilla magistral con mucha mala baba. Un 10 de 10. No se me ocurre como podrían hacerlo mejor. 

Ciudadanos: Un globo de aire lleno de metano. Un programa electoral nefasto que les ha costado varios debates (¿contrato único?). Un candidato con trajes de hugo boss, pero que se arruga a la hora de la verdad. Un montón de encuestas sobreestimadas que, al final, se caen. Un periódico que te deja tirado a medio camino, cuando ve que, en los debates, Pablo Iglesias se ha limpiado su venezolano trasero con tus propuestas. Un montón de errores, contradicciones. De violencia de género, de sobreactuación con la guerra. De errores, errores y errores. Y al final, un tirar la toalla. Se nota que el dinero no te da el conocimiento para hacer una campaña electoral. Un 2 sobre 10. 

UP/IU: Una buena campaña de un gran candidato, pero, desafortunadamente, jugaba contra los medios y en Twitter no se ganan elecciones ni los hastags dan votos. Sin duda, su impacto ha ido creciendo a lo largo de la campaña, principalmente online. De haber tenido la presencia televisiva y mediática de otros, quien sabe donde estaría ahora. Un 7 sobre 10.


2) Los resultados. 

El error de las encuestas tiene un nombre: PSOE. Había, como sospechábamos, mucho voto oculto al PSOE, porque el PSOE tiene mucho más fondo, es mucho más real que determinadas imágenes mediáticas. Esto es lo que ha permitido que el PSOE esquive la muerte en último minuto. Sin duda, ha vuelto a nacer. El PP, ha obtenido lo esperado, quizá dos o tres escaños más, de última hora y Ciudadanos se ha pegado la trastada padre: en realidad, simplemente ha obtenido su verdadero nivel, no los delirios que le daban las encuestas de Metroscopia. Y Podemos ha acariciado, por unos minutos, el cielo del segundo puesto, el sorpasso al PSOE, pero se le ha escapado de entre los dedos, por ahora. Eso si, si el PSOE piensa que el peligro está abortado, está muy equivocado. si se mantienen igual, encajonados entre podemos y Ciudadanos y renunciando a su espacio natural a la izquierda, tarde o temprano PODEMOS le pasará. 

Como apunte, he de decir que, pese a todas las encuestas metroscópicas, apunté que Ciudadanos estaba hinchado y que Podemos pasaría a Ciudadanos y justo eso ha sucedido. También apunté que no creía posible que podemos pasara al PSOE y, de nuevo, acerté contra GESOP. Para una vez que acierto...Os pongo el gráfico que presenté hará un mes y pico, con los datos finales incluidos. En efecto, lo de las encuestas de Ciudadanos era completamente artificial y creo que se ha demostrado. Algo similar ha sucedido con PODEMOS.


3) ¿Y ahora qué?

Empate total entre los dos bloques: PP + Ciudadnos y PSOE + Podemos. Completamente inviable obtener mayoría absoluta para ninguno de los dos bloques. Solo se lograría la absoluta si PP y PSOE decidiesen pactar, algo impensable...

En estas circunstancias, lo más probable es que gobierne Mariano Rajoy (o Soraya Sáenz de Santamaría) básicamente, con la abstención de PSOE y Ciudadanos: Podemos + los nacionalistas no suman escaños suficientes para tumbar los votos del PP. Claro que gobernar así, no se lo deseo a nadie, sin capacidad alguna de aprobar nada sin apoyo: no veo yo al PP siendo capaz de gestionar esto, pero quién sabe. Y al PSOE también le supone un desgaste enorme. Es una situación diabólica. 

A mi juicio, habría que hacer de la necesidad virtud, del problema una oportunidad. Si estamos ante una legislatura efímera, corta, como ya sabíamos, se puede aprovechar para reformar la constitución, disolución de la cámara incluida. Si el PP no desea entrar, perfecto, pero quedará en evidencia y su capacidad de gobernar se verá muy mermada. En resumen, es posible que veamos, por fin, reformar elementos centrales que ya era necesario tocar. 

En resumen, una campaña apasionante, un resultado histórico, un sistema de partidos roto, una legislatura breve y, o fallida o constituyente. Un partido que ha sobrevivido aceptablemente, otro que ha vuelto a nacer, uno que ha perdido las mieles del triunfo en el tiempo de descuento y otro que se ha deshinchado como el artificial globo que era. 

Y algunos se preguntan por qué me gusta la política


Ignacio Paredero Huerta
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Horizonte 2015


¿Qué es Horizonte 2015?
Horizonte 2015 es una herramienta que permite a los electores comparar sus propias opiniones con las posiciones de los principales partidos políticos. Horizonte 2015 no ha sido diseñada para decirles a los ciudadanos cómo deben de votar, sino para que puedan ver cuál es su posición con respecto a los principales partidos políticos a partir de sus respuestas en el cuestionario.
¿Cómo funciona?
El mecanismo es muy sencillo: antes de las elecciones, un grupo de investigadores académicos codifica las posiciones políticas de los principales partidos políticos. A continuación, los usuarios expresan sus preferencias a través de sus respuestas a una serie de preguntas. El sistema empareja las respuestas de los usuarios con las posiciones codificadas de los diferentes partidos políticos. El resultado final es una serie de gráficos en el que se muestra cuánto de cerca está el usuario de cada partido político.
¿Es un estudio independiente?
Se trata de una herramienta desarrollada dentro del ámbito estrictamente académico y está desarrollada por personas con una amplia experiencia académica que no están afiliadas a ningún partido ni movimiento político.
¿Cómo se eligen las 30 cuestiones planteadas?
Un grupo de expertos y de electores plantean los temas más importante en la campaña electoral. Una vez que hemos recogido esos temas los comparamos y elegimos aquellas que más se repiten, y por tanto, que más consenso generan. Intencionadamente planteamos cuestiones que confronten realidades, formas de entender la economía, la política etc., y que sirvan para discriminar entre las posiciones de los partidos. Los partidos políticos no han desempeñado ningún rol en el diseño del cuestionario y toda la información ha sido diseñada exclusivamente por expertos independientes.
¿Como se determina la posición de los partidos?
La posición de los partidos se determina por un equipo muy amplio de expertos en ciencia política sobre la base de varias fuentes de información, tales como programas electorales, documentos políticos, entrevista con candidatos y líderes de los partidos, discursos y la opinión de expertos fuera de los partidos. La posición de los partidos se estima en función de varias rondas de codificación anónimas.

¿Por qué no están todos los Partidos que se presentan a las elecciones representados en Horizonte 2015?
Intentamos incluir al mayor número de partidos posibles, pero como normalmente se presentan muchos partidos, tenemos que discriminar por razones lógicas. Hemos incluido a aquellas formaciones con posibilidades de obtener representación en el Parlamento español, es decir, que puedan obtener al menos el 2% de los votos. Otra forma de discriminar tiene que ver con la información disponible sobre la posición de los partidos con respecto a las 30 cuestiones que planteamos en la plataforma. Cuando un partido, normalmente los que se presentan por primera vez, no tiene un programa político detallado que nos permita saber qué piensa sobre las cuestiones planteadas, queda excluido.

¿Cómo debo de interpretar la clasificación de los partidos?
Horizonte 2015 mostrará el grado en que usted concuerda en las cuestiones de política general con los partidos políticos. La escala va desde -100 (desacuerdo total) hasta +100 (totalmente de acuerdo). El coeficiente correspondiente es elaborado de tal manera que las puntuaciones entre 0 y 40 significan que la correspondencia con el partido es débil y se representa mediante una barra ámbar. Cuando la puntuación es superior a 40 significa que existe una correspondencia fuerte y se representa mediante una barra verde. Cuando el coeficiente es menor que 0, significa un desacuerdo significativo y se representa gráficamente mediante una barra roja.

¿Cómo debo interpretar el mapa político?
Este mapa en tres dimensiones incorpora tres ejes fundamentales para las elecciones: (i) Izquierda/Derecha, (ii) Progresista /Conservador (iii) Descentralización/ Centralismo.
i) El término "izquierda" presupone una mayor defensa de la intervención estatal en la economía, mientras que el término "derecha" supone una menor intervención estatal en economía y una mayor apuesta por el libre mercado.
ii) Los Progresistas adoptan estilos de vida alternativos y ponen menos énfasis en la tradición y el orden. Los conservadores ponen mayor énfasis en los valores tradicionales como la ley y el orden, la familia y el patriotismo.
iii) Respecto al eje de organización territorial, nos referiremos con el término “Descentralización” a los que defienden las identidades periféricas y un mayor autogobierno para dichos territorios, mientras que nos referiremos con el término “Centralismo” a todos aquellos que pretenden que la identidad hegemónica y el poder político permanezca en el centro.

¿Puedo ver cómo han sido codificados los partidos?
Sí. Si haces click en <Respuestas de los partidos> desde la página de <Resultados>, usted verá sus propias respuestas posicionadas cerca de aquellos partidos o coaliciones incluidas en Horizonte 2015. Pinchando sobre los iconos de los otros partidos o coaliciones (situados en la esquina superior derecha de la página) usted puede ver la codificaciones de los partidos cerca de sus respuestas.

¿Para qué son utilizados los datos que se recopilan?

No se recopilan datos personales. Horizonte 2015 no solicita o conserva ninguna información de los usuarios que pudieran revelar su identidad. En relación con esto, los datos son utilizados para investigaciones académicas y solo pueden utilizarse de forma anónima.

¿Cómo puedo contactar Horizonte 2015?
E-mail: Horizonte2015.com@gmail.com

Divino tesoro


Cámbiese el poema de Rubén Darío. Donde dice juventud, dígase democracia. Y listo.
En medio de un bochorno mundial y local, desde la sentencia clarificadora de Luxemburgo a la colisión con los principios en Ponferrada, la parálisis mariana, la alternativa catatónica, los sobres y las sobras, los yernos y las amigas entrañables, este modo de gobierno sufre.
Un grupo cada vez más numeroso de ciudadanos exige el buen rumbo de sus vidas en ese mismo sistema. No pierden la esperanza, estamos perdiendo la paciencia. Cuando acogimos la democracia no pensábamos que, al paso del tiempo, la íbamos a poner tan en riesgo.
No comparto que todo el sistema sea un fraude, que no sirva, pero sí comparto con los molestos, los enfadados, los abochornados, los bastante hartos y un ejército de perplejos, la preocupación derivada del funcionamiento acrítico y ferozmente conservador de los grandes actores colectivos de la democracia, los partidos, que lo son porque mantienen los modos, las personas y las formas tradicionales las izquierdas, las derechas, los centros y los periféricos. La clase política dirigente ha convertido a los partidos en contrapoder, cuando deberían ser catalizadores del poder ciudadano, en función lógica de las preferencias ideológicas entre unos y otros, que las hay, las ha habido y las habrá.
Es urgente rescatar la política. Para reconocernos y reconocerla. No es posible soportar con indolencia que centenares de miles de personas en todo el mundo, valedores del sistema democrático, porque el poder socializado es su garantía de defensa frente al poder individual de quien lo tiene por dinero, rango o posición, se manifiesten diciendo que sus representantes no les representan y además no vean opciones.
Esto ha crecido hasta un punto de descreimiento que es manifiesto el profundo divorcio de la sociedad con su sistema de gobierno y eso abona a los fascistas y a los populistas, que prometen todo si nada funciona. Así gana la apatía y la abstención y el qué más da. ¡Y tanto que da!
Es gobernarnos o dejar el paso franco a cualquier salvapatrias de pacotilla, que no son patrimonio de nadie pero denominador común de una mayoría tradicional, que en la derecha y en la izquierda los mequetrefes rufianes sin sustancia abundan y nublan el espacio de la sufrida militancia, prácticamente condenada a ser hinchada complaciente, y asustan a su electorado comprometido con el ingenio, que huye despavorido, desconcertado por tanto despropósito.
Abramos la puerta al riesgo y a la idea. Primero, democracia interna: procesos libres y abiertos de primarias para todo, con la mayor participación comprometida posible. Y después, oferta del resultado en las listas, abiertas, desbloqueadas, simples, a los que no tienen necesidad alguna de apoyarnos, pero voluntad cierta de elegir. Con carácter previo: aplicar otra política económica, porque ésta no va; reparar las injusticias de la crisis, que la gente lo pasa mal; y elevar la democracia en sus prácticas y actores. Porque no era esto. Y está en nuestras manos que no lo sea.
Ricardo Vera