¿ES POSIBLE UN MUNDO SIN PAPEL-MONEDA?


Una vez que ha quedado demostrado, una vez más, que la forma de equilibrar los presupuestos de los estados solo con recortes han resultado ser un fracaso, las instituciones europeas están poniendo su mirada, aunque solo sea (de nuevo una vez más) en forma de declaración de principios, en el elevadísimo fraude fiscal, en la circulación a raudales de dinero negro y en los desafiantes paraísos fiscales. El Gobierno español, por ejemplo, ha prohibido las transacciones en efectivo por más de 2500 euros, mientras que IU, ha propuesto en más de una ocasión la retirada de la circulación de los billetes de 500 euros. En realidad, salvo excepciones, el billete de más valor que los ciudadanos usan en el día a día son los billetes de 50 euros. Para la mayoría de nosotros, los de 100 son raros, los de 200 una leyenda y los de 500 algo así como un mito.

Puesto que hay un gran acuerdo en que, salvo excepciones, el dinero oscuro es un gran problema en nuestras sociedades, la reflexión que planteo es sencillamente, sustituir el papel-moneda (solo los billetes o también los billetes y las monedas) por dinero virtual. Cada persona física o jurídica tendría asociada una o varias cuentas virtuales, controladas por una institución, ya sea el Banco de España, que es la entidad que controla el movimiento de las cuentas de los bancos, o cualquier otra institución que se cree específicamente para esta función. Esta cuenta virtual no sería una cuenta bancaria, pero obviamente, se podría transferir dinero desde la cuenta virtual hacia cuentas bancarias, o viceversa.
Las transacciones entre particulares o entre particulares y comerciantes se harían a través de un pequeño dispositivo móvil, que actuaría como transmisor y como receptor de transacciones. Estos dispositivos podrían integrarse en los smartphones como si fuesen una aplicación más. Hoy día, los smartphones han superado a todos los demás dispositivos, y no cabe duda de que serán los dispositivos del futuro. Pero por seguridad, podrían diseñarse dispositivos solo para esta función, evitándose así que una descarga de batería del smartphone supusiese la imposibilidad de realizar transacciones.
Una propuesta, por ejemplo, podría ser la siguiente: A quiere transmitir 30 euros a B. Entonces B, como receptor, entra en la aplicación, y teclea la cantidad de 30 euros para ser recibidos, y de forma automática el sistema genera un código (un código de barras, o uno de esos códigos que hoy día proliferan en panfletos publicitarios para que cualquier usuario pueda, a través de aplicaciones de reconocimiento de códigos como el BIDI, acceder en el acto a su página web). Posteriormente, A coloca la pantalla de su dispositivo enfrente de la pantalla del dispositivo de B, para que reconozca el código que el dispositivo de B ha generado, realizándose así la transacción. Las medidas de seguridad del transmisor para confirmar la transacción serían las que cada usuario quiera. Una clave similar a las claves de desbloqueo de los móviles, o una contraseña, o incluso diseñar el dispositivo para que reconozca huellas dactilares. O una combinación de estas medidas.

Los comerciantes tendrían dispositivos similares a los que tienen los supermercados y otras tiendas para pasar las tarjetas de crédito. Por ejemplo, en una tienda de ropa, sobre la barra de la caja, se irían incorporando al dispositivo el precio de lo que cuesta cada producto, para después confirmar la factura a generar, que aparecería en una pantallita de cara al cliente, junto con el código generado. El cliente enfrenta la pantalla de su dispositivo con su dispositivo para que reconozca el código y confirme la transacción.

¿Cómo sacar dinero virtual de una cuenta bancaria? Podría hacerse de varias formas. Mediante una transferencia bancaria de una cuenta corriente a la cuenta de dinero virtual (con las correspondientes medidas de seguridad que los bancos establecen), o bien, como si fuese dinero en papel-moneda, a través de cajeros, solo que éstos en vez de expedir el papel-moneda, generarían en su pantalla un código con la cantidad de dinero virtual que se quiere transferir a la cuenta virtual, y el dispositivo lo reconocería y se haría la transferencia.

Obviamente, como todo, o casi todo, tiene sus ventajas e inconvenientes. Como posibles beneficios del dinero virtual, se me ocurren los siguientes:

1.- Se dificultaría el tráfico de dinero negro al estar controladas todas, o la mayoría de las transacciones.

2.- Los billetes falsos dejarían de tener sentido.
3.- El usuario tendría un control de todos los pagos que hace, pues el sistema generaría facturas virtuales con su fecha y la identificación de los receptores del dinero virtual, que se almacenarían en la aplicación. Además, el usuario podría comparar los precios que paga en los distintos comercios con mucha facilidad.
4.- Se facilitaría la facturación del IVA por los comerciantes, pudiéndose directamente, cada vez que se haga una transacción, pasar el IVA a una cuenta de Hacienda.
5.- Se dificultarían los robos, porque ya no se llevaría el papel-moneda en la cartera. Como mucho, podrían obligar a la víctima a que le hiciese una transacción virtual, pero como esta transacción queda registrada, se sabría quién es el receptor de la misma.
En definitiva, esto es una idea bastante simple y de momento rudimentaria, que evidentemente debe ser mejorada mediante agregación de ideas, sobre todo de los informáticos. En principio a mí me parece posible, salvo que alguien detecte un inconveniente que haga imposible su aplicación. Soy consciente de que las transacciones por dinero virtual contaría con la oposición de los que se lucran haciendo uso del dinero negro, y de que debería adoptarse en toda la zona euro, pero lo importante es que la idea, si es viable, se exponga a la opinión pública.

Iván Núñez Loza


EL PUENTE DE SELMA





En los años 60, cuando más cerca estaba el fin de la segregación racial en los Estados Unidos, más se agudizó la represión a quienes luchaban contra ella. La chispa que provocó la ignición se produjo el 18 de febrero de 1965. Un día como el de hoy, lleno de frío presente y sol lejano, un policía de Alabama mató al joven de 26 años Jimmie Lee Jackson. Jackson participaba en una manifestación junto a quinientas personas. El grupo se dirigía a la cárcel del Condado de Perry donde estaba recluido el activista de los derechos civiles James Orange. La policía actuó de forma violenta. Incluso se apagaron las luces de las farolas para facilitar las agresiones. Se repartieron palos en todas las direcciones. Dos periodistas tuvieron que ser hospitalizados
El grado de degeneración moral de la policía llevó al extremo de apalear a los abuelos octogenarios de Jackson, Viola y Lee. Cuando la madre de Jimmie se interpuso para evitar que siguieran golpeando a sus padres, Jimmie Lee se colocó entre ella y el cabo James Bonard Fowler. Fowler disparó a quemarropa en el abdomen de Jimmie. El joven murió el día 26 de febrero en el Hospital del Buen Samaritano de Selma. El Jurado Popular se negó a acusar a Fowler. 42 años después , el 10 de mayo de 2007, Fowler fue acusado de asesinato en segundo grado por la muerte de Jackson y se entregó a las autoridades. El 15 de noviembre de 2010 se le condenó a seis meses de cárcel .
Jimmy Lee Jackson


Este asesinato fue el comienzo de una reivindicación por los derechos civiles de las personas de raza negra. Selma era un lugar importante para la defensa del derecho al voto de los afroamericanos. El pobre Jimmie luchó durante cuatro años para poder votar y murió sin conseguirlo. En Selma la mitad de los habitantes eran negros, pero sólo el 1% estaban inscritos en la oficina del censo.
El 7 de marzo ,seiscientos activistas de los derechos civiles encabezados por Martin Luther King partieron de Selma para llegar a Montgomery, la capital del estado de Alabama. Fue una marcha pacífica de 87 kilómetros que pretendía protestar por la muerte de Lee Jackson y defender sus derechos . En el puente Edmund Pettus se encontraron con la resistencia de la policía. Gases lacrimógenos, porras y los insultos de una muchedumbre blanca hostil fueron los elementos que impidieron atravesar el puente. Ese día que fue domingo, fue denominado "Bloody Sunday" y marcó un punto sin retorno en la lucha por los derechos civiles.




Y aquí nos encontramos con otro de los protagonistas destacados de nuestra historia: el Puente Edmund Pettus. Terminado en 1940 , tiene un arco de acero con un vano de 76 metros. Mide algo más de 380 metros . En definitiva, una construcción modesta que contiene una carga simbólica de la que carecen otros puentes. Es ,por supuesto, mucho más que un puente. El puente de Selma era la barrera a derribar, el obstáculo que salvar. Atravesarlo significaba avanzar con paso firme hacia un horizonte de derechos que le eran arrebatados a unos seres humanos iguales en dignidad a los demás.

La tenacidad y liderazgo de Martin Luther King le llevo a organizar una segunda marcha el 9 de marzo. Ya no eran 600. Vinieron de todo el país 2.500. El Juez Federal no autorizó la marcha . Pese a ello y para no defraudar a sus seguidores, Martin Luther llegó al comienzo del puente , rezó y se dió la vuelta respetando la decisión judicial.
Salida de M.L. King después de obtener el permiso para la marcha.
Bob Adelman /Magnum

Poco tiempo después de esta segunda marcha fallida, un reverendo blanco de Boston simpatizante de la causa de King, James J. Reeb ,fue apaleado por un grupo de blancos y falleció días después.
Una semana después del asesinato de Reeb, se aprobó por el Juez la marcha. Como dice el dicho, a la tercera fue la vencida. El 21 de marzo se inició la tercera y definitiva marcha. Se llegó a Montgomery el día 24. Por supuesto, se atravesó el puente de Selma, el puente de Edmund Pettus. Allí estuvieron 25.000. Y Martin Luther King enunció uno de sus discursos más famosos , el " How long? not long!". En él se construyó el puente del entendimiento, el puente necesario para derribar la sinrazón y la barbarie. Dijo:

"Y así, les ruego que esta tarde a medida que avanzamos hacia el futuro sigamos comprometidos con la no violencia. Nuestro objetivo no debe ser nunca derrotar o humillar al hombre blanco. Pero para ganar su amistad y entendimiento tenemos que llegar a ver que el fin que buscamos es una sociedad en paz consigo mismo, una sociedad que pueda vivir con su conciencia. Y ese no será un día del hombre blanco ni del hombre negro. Ese será el día del hombre como hombre."
Sólo cinco meses después el presidente Lyndon B. Johnson firmó la Voting Rights Act que garantizaba el voto para los ciudadanos negros sin restricciones de ningún tipo.
Como dijo Obama, “a veces, la historia y el destino confluyen en un mismo momento y lugar para propiciar un punto de inflexión en la interminable búsqueda de libertad de un hombre”. Ese momento fue el 7 de marzo de 1965 y ese lugar fue el puente de Selma, el puente Edmund Pettus .


Posted by Jesús J. Ferreiro

PENSAR, DECIR, HACER


Lo que son las cosas, fíjate, a veces pienso tantas cosas y tan descabelladas algunas que ni siquiera se identificar ni de donde vienen, ni a donde van y mucho menos de donde han salido, pero finalmente terminan dando vueltas hasta que se cansan y terminan marchándose solas o son sustituidas por otras mejores o aun más disparatadas incluso.
Lo bueno de pensar, o de hacer el intento de ello, es que da igual lo que pensemos, algo realmente trascendente, como nuestra propia existencia, algo trivial, como qué zapatos me pongo o algo que nos quita el sueño, como cualquier ¿por qué? de las cosas que pasan en nuestra vida y no entendemos.

Pensar, pensar siempre se piensa, pero que lo que se piensa sea digno o no ya es otro cantar. Las mayores atrocidades siempre se han asentado sobre ideas de grandes pensadores, la historia está llena de ejemplos.

Terminando con los pensamientos, cuando llegamos a uno realmente elaborado, maduro y resuelto, nos toca el momento de la verbalización, decirlo con el fin de compartirlo.
Compartir el yo íntimo, el mayor de los desafíos, abrir las puertas, dejar traspasar la frontera, estar dispuesto a recibir y hacer daño, aceptar la responsabilidad de la vida compartida, comprender que no siempre nuestro plan, por muy genial que lo consideremos, es la mejor de las opciones posibles.

Cuando decimos lo que pensamos descomprimimos nuestras presiones internas, comienza el principio de liberación interior, podemos caminar hacia delante mas ligeros, pero aún estamos cargados.
La liberación definitiva es el hacer, llevar a cabo el plan ideal con las transformaciones propias de la dialéctica relacional. Es la hora de la verdad, hacer frente a nuestros miedos, a las sombras de lo que nos hace vulnerables, tener el valor de arriesgarnos enfrentándonos a la otredad de la persona que tenemos enfrente y nos hace de espejo.
Finalmente estar dispuesto a que aún haciéndolo todo y haciéndolo bien, terminemos no obteniendo nada de lo que en un primer momento deseamos e inició nuestro movimiento o nuestra “acción total” en pro de un fin, una meta o una superación personal.
Podemos pensar lo que queramos, podemos decir lo que nos de la real gana, pero esto no vale de nada si no terminamos haciendo lo que se debe hacer, lo que consideramos que debe hacerse y no hacemos, en cuyo caso todo lo anterior, todas las horas pensando y diciendo cosas son baladí, no sirven para nada, al final no queda nada.
Piensa, dilo y hazlo.


Emilio Rodríguez


El partido sin nombre


Hace unos días, coincidí con antiguos amigos a los que hacía tiempo les había perdido la pista. Ellos son gente trabajadora, de origen humilde pero acomodados, y nunca destacaron por apoyos claros a ninguna ideología. Él conserva su empleo, y ella está en paro sin subsidio. Quedamos en vernos, tomar una cerveza y conversar sobre muchas cosas. De política también, porque me conocen. Ella siempre decía que su partido eran su casa y sus niños.
En nuestro encuentro surgió la política como habíamos previsto. Tras mostrarme su decepción con el último mandato del PSOE (afirmaron que les llevo a cambiar su voto tradicional), me dijeron sentirse engañados y manipulados por un PP que estaba haciendo exactamente todo lo contrario de lo que prometió hacer, y del que estaban convencidos que llevarían a nuestro país a cuotas de pobreza y desigualdad inimaginables hace poco tiempo.
Hasta ahí todo parecía previsible. Confesé entenderles, y les pregunte sobre si veían algún partido político que les generase confianza, o que pensasen que se preocuparía más por sus problemas, su respuesta fue tajante: Ninguno.
Han pasado unos días, y hoy recordando esa conversación, me surge una reflexión que traslado, no sin cierta preocupación. ¿Cuántos españoles darían su voto en este momento a ese partido inexistente? Como socialista, me preocupa lo que pienso: serían muchos. La gente está tan cabreada con sus circunstancias actuales, con la pérdida de derechos y con la destrucción del bienestar del que se creían merecedores, que en todos los casos, su decepción con los partidos políticos escapa a cualquier intento de recuperación de la confianza por parte de estas organizaciones, ya sean de izquierda, derecha, centro, o de más allá.
La sensación es que los partidos de siempre no tienen soluciones a los problemas del día a día de cada casa, o al menos así se percibe por una gran mayoría de personas. Y eso es un peligro, con un coste incalculable para toda la sociedad, no solo para esos partidos, sino también para los ciudadanos que hoy no se sienten representados por nadie, porque alguien utilizará ese desapego en su provecho.
Una de las interpretaciones del PP sobre las manifestaciones, es decir que los que no salen a manifestarse es que les apoyan en sus políticas. No se dan cuenta de que mayoría absoluta no significa razón absoluta, y alguien debería explicárselo. Espero que desde la izquierda no nos confundamos también y pensemos que esos que no apoyan públicamente al PP, es que están a favor de la izquierda. Nos equivocaríamos.
Creo que empieza a ser peligroso para la democracia que quienes no apoyan ni a unos ni a otros estén empezando a militar en ese partido sin nombre que mis amigos creen que es el que más se preocupa por ellos. El partido que no existe. Desde la izquierda hay que perder el miedo a las reformas internas, porque de no hacerlo lo que estará en riesgo no es la existencia de los partidos, sino la existencia de la democracia. Es el momento de rescatar la política.
Antonio González Cabrera

Divino tesoro


Cámbiese el poema de Rubén Darío. Donde dice juventud, dígase democracia. Y listo.
En medio de un bochorno mundial y local, desde la sentencia clarificadora de Luxemburgo a la colisión con los principios en Ponferrada, la parálisis mariana, la alternativa catatónica, los sobres y las sobras, los yernos y las amigas entrañables, este modo de gobierno sufre.
Un grupo cada vez más numeroso de ciudadanos exige el buen rumbo de sus vidas en ese mismo sistema. No pierden la esperanza, estamos perdiendo la paciencia. Cuando acogimos la democracia no pensábamos que, al paso del tiempo, la íbamos a poner tan en riesgo.
No comparto que todo el sistema sea un fraude, que no sirva, pero sí comparto con los molestos, los enfadados, los abochornados, los bastante hartos y un ejército de perplejos, la preocupación derivada del funcionamiento acrítico y ferozmente conservador de los grandes actores colectivos de la democracia, los partidos, que lo son porque mantienen los modos, las personas y las formas tradicionales las izquierdas, las derechas, los centros y los periféricos. La clase política dirigente ha convertido a los partidos en contrapoder, cuando deberían ser catalizadores del poder ciudadano, en función lógica de las preferencias ideológicas entre unos y otros, que las hay, las ha habido y las habrá.
Es urgente rescatar la política. Para reconocernos y reconocerla. No es posible soportar con indolencia que centenares de miles de personas en todo el mundo, valedores del sistema democrático, porque el poder socializado es su garantía de defensa frente al poder individual de quien lo tiene por dinero, rango o posición, se manifiesten diciendo que sus representantes no les representan y además no vean opciones.
Esto ha crecido hasta un punto de descreimiento que es manifiesto el profundo divorcio de la sociedad con su sistema de gobierno y eso abona a los fascistas y a los populistas, que prometen todo si nada funciona. Así gana la apatía y la abstención y el qué más da. ¡Y tanto que da!
Es gobernarnos o dejar el paso franco a cualquier salvapatrias de pacotilla, que no son patrimonio de nadie pero denominador común de una mayoría tradicional, que en la derecha y en la izquierda los mequetrefes rufianes sin sustancia abundan y nublan el espacio de la sufrida militancia, prácticamente condenada a ser hinchada complaciente, y asustan a su electorado comprometido con el ingenio, que huye despavorido, desconcertado por tanto despropósito.
Abramos la puerta al riesgo y a la idea. Primero, democracia interna: procesos libres y abiertos de primarias para todo, con la mayor participación comprometida posible. Y después, oferta del resultado en las listas, abiertas, desbloqueadas, simples, a los que no tienen necesidad alguna de apoyarnos, pero voluntad cierta de elegir. Con carácter previo: aplicar otra política económica, porque ésta no va; reparar las injusticias de la crisis, que la gente lo pasa mal; y elevar la democracia en sus prácticas y actores. Porque no era esto. Y está en nuestras manos que no lo sea.
Ricardo Vera

MEJOR QUE INVENTE EUROPA





 Verdad es que inventamos el submarino, y el helicóptero, la paella, la siesta y el gazpacho. Inventamos a Averroes, a Goya, a Picasso, a Lorca y Hernández. Desde aquí se escribió la magia de El Quijote y desde aquí se redescubrió un nuevo mundo. Es verdad que hemos inventado el movimiento 15 M, y lo hemos exportado con éxito al orbe. Pero cada día tengo mas claro que han sido mirlos blancos, excepciones que confirman una regla que exaspera y cansa hasta la extenuación.
Un inmigrante, un extranjero, un africano, Mohamed Aziz (con M mayúscula y con A mayúscula) se empeña que eso de los deshaucios, de que un banco te compre el alma, que no seamos nada mas que números es que no. Y se empeña y empeña y consigue lo que nadie consigue. Logra que Europa, la que inventa, nos diga que no, que así no se puede seguir. Y se lo dicen al Gobierno, pero también a la oposición, a los movimientos sociales, a los partidos menores, a los congresistas y senadores, a los alcaldes y nos lo dice a los concejales.
Que no, que el capitalismo deshumanizado solo trae miseria y miedo, miedo e incertidumbre y que hay que empezar a ponerle coto.
Hemos tenido que esperar a que nos lo digan otros, no hay manera de plantar cara a la banca, desde aquí. Y es que sólo nos dejan los bancos donde los lunes al sol se permite que seis millones de parados sueñen con poder dormir tranquilos. Que sirva esta lección para los que critican que por aquí pululen los inmigrantes. Aquellos que no entienden que la diversidad es la clave del futuro, que el mestizaje de razas, de colores, de personas, de culturas y creencias es la salida, y que es algo bueno.
Tendrá que venir Europa a marcarnos que no podemos seguir con los desmanes y cabronadas de los operadores telefónicos que tratan a la gente con desdén, superioridad, indiferencia. Tendrá que venir Europa a decirnos que con la sanidad no se juega, que no se juega con hospitales sin dotar y con el desamparo geográfico de las zonas rurales, con el tiempo de espera de los especialistas, que no se desprecie la medicina que cura antes que con la medicina que remienda y parchea.
Tendrá que venir Europa a decirnos que con la educación no se juega, que es el cimiento y el cemento del futuro, que nuestros niños y nuestros jóvenes son lo posible y necesario, que las universidades deben ser las nodrizas del pensamiento, el debate y el conocimiento y no el cubículo endogámico en lo que se han convertido. Que nuestros institutos y colegios no pueden convertirse en meros receptáculos de individuos mientras esperan el tiempo de llegar a la cola, a la del paro.
Tendrá que venir Europa a recordarnos que tenemos que caminar hacia un nuevo paradigma energético y ambiental. Como en Dinamarca, como en Alemania, la de la Merkel, que con tanta agilidad y desparpajo criticamos. Que nuestros ríos no deben ser sólo cloacas a cielo abierto, y nuestros suelos meros concentradores de fertilizantes y metales pesados. Que nuestra biodiversidad es nuestro futuro, y que nuestro futuro es por lo que hay que luchar.
Que vengan mil Mohamed, o cien mil, que nos espoleen a los españoles y nos recuerden que luchar es vivir, que vivir es arriesgar, que arriesgar es poder cambiar lo establecido. Que se lo apunten los progresistas de medio pelo, que hablan y piensan como conservadores de pelo entero. Ahora tenemos que actuar, está bien hacer el amor, pero habrá que empezar a hacer la GUERRA.


Francisco Carrascal Moreno
Concejal del Ayuntamiento de Camas

DECLARACIÓN DE LOS DERECHOS DE LA MUJER Y LA CIUDADANA (1791)


Para ser decretados por la Asamblea nacional en sus últimas sesiones o en la próxima legislatura.
Hombre, ¿eres capaz de ser justo? Una mujer te hace esta pregunta; por lo menos no le privarás ese derecho. Dime, ¿qué te da imperio soberano para oprimir a mi sexo?. ¿Tu fuerza?. ¿Tus talentos?. Observa al Creador en su sabiduría, observa en toda su grandiosidad esa naturaleza con la cual parece que quieres estar en armonía, y dame, si te atreves, un ejemplo de su imperio tiránico. Dirígete a los animales, consulta los elementos, estudia las plantas, finalmente echa un vistazo a todas las modificaciones de la materia orgánica, y ríndete a la evidencia cuando yo te ofrezca los medios; busca, prueba, y distingue, si tú puedes, los sexos en la administración de la naturaleza. Allí donde mires los encontrarás mezclados, en todas partes cooperan en armoniosa unión en esta obra maestra inmortal.
El hombre ha levantado sólo sus circunstancias excepcionales desde un principio. Extraño, ciego, hinchado con la ciencia y degenerado -en un siglo de ilustración y sabiduría- en la ignorancia más crasa, él quiere ordenar como un déspota a un sexo que está en la plena posesión de sus facultades intelectuales; él finge para gozar la Revolución y reclamar sus derechos a la igualdad sin decir nada más acerca de ello...


PREÁMBULO Las madres, hijas, hermanas, representantes de la nación, piden que se las constituya en asamblea nacional. Por considerar que la ignorancia, el olvido o el desprecio de los derechos de la mujer son las únicas causas de los males públicos y de la corrupción de los gobiernos, han resuelto exponer en una declaración solemne, los derechos naturales, inalienables y sagrados de la mujer a fin de que esta declaración, constantemente presente para todos los miembros del cuerpo social les recuerde sin cesar sus derechos y sus deberes, a fin de que los actos del poder de las mujeres y los del poder de los hombres puedan ser, en todo instante, comparados con el objetivo de toda institución política y sean más respetados por ella, a fin de que las reclamaciones de las ciudadanas, fundadas a partir de ahora en principios simples e indiscutibles, se dirijan siempre al mantenimiento de la constitución, de las buenas costumbres y de la felicidad de todos.
En consecuencia, el sexo superior tanto en belleza como en coraje, en los sufrimientos maternos, reconoce y declara, en presencia y bajo los auspicios del Ser supremo, los Derechos siguientes de la Mujer y de la Ciudadana.
ARTÍCULO PRIMERO La mujer nace libre y permanece igual al hombre en derechos.Las distinciones sociales sólo pueden estar fundadas en la utilidad común.
ARTÍCULO SEGUNDO El objetivo de toda asociación política es la conservación de los derechos naturales e imprescriptibles de la Mujer y del Hombre; estos derechos son la libertad, la propiedad, la seguridad y, sobre todo, la resistencia a la opresión.
ARTÍCULO TERCERO El principio de toda soberanía reside esencialmente en la Nación que no es más que la reunión de la Mujer y el Hombre: ningún cuerpo, ningún individuo, puede ejercer autoridad que no emane de ellos.
ARTÍCULO CUARTO La libertad y la justicia consisten en devolver todo lo que pertenece a los otros; así, el ejercicio de los derechos naturales de la mujer sólo tiene por límites la tiranía perpetua que el hombre le opone; estos límites deben ser corregidos por las leyes de la naturaleza y de la razón.
ARTÍCULO QUINTO Las leyes de la naturaleza y de la razón prohíben todas las acciones perjudiciales para la Sociedad: todo lo que no esté prohibido por estas leyes, prudentes y lógicas, no puede ser impedido y nadie puede ser obligado a hacer lo que ellas no ordenan.
ARTÍCULO SEXTO La ley debe ser la expresión de la voluntad general; todas las Ciudadanas y Ciudadanos deben participar en su formación personalmente o por medio de sus representantes. Debe ser la misma para todos; todas las ciudadanas y todos los ciudadanos, por ser iguales a sus ojos, deben ser igualmente admisibles a todas las dignidades, puestos y empleos públicos, según sus capacidades y sin más distinción que la de sus virtudes y sus talentos.
ARTÍCULO SÉPTIMO Ninguna mujer se halla eximida de ser acusada, detenida y encarcelada en los casos determinados por la Ley. Las mujeres obedecen como los hombres a esta Ley rigurosa.
ARTÍCULO OCTAVO La Ley sólo debe establecer penas estricta y evidentemente necesarias y nadie puede ser castigado más que en virtud de una Ley establecida y promulgada anteriormente al delito y legalmente aplicada a las mujeres.
ARTÍCULO NOVENO Sobre toda mujer que haya sido declarada culpable caerá todo el rigor de la Ley.
ARTÍCULO DÉCIMO Nadie debe ser molestado por sus opiniones incluso fundamentales; la mujer tiene el derecho de subir al cadalso; debe tener también igualmente el de subir a la Tribuna con tal que sus manifestaciones no alteren el orden público establecido por la Ley.
ARTÍCULO UNDÉCIMO La libre comunicación de los pensamientos y de las opiniones es uno de los derechos más preciosos de la mujer, puesto que esta libertad asegura la legitimidad de los padres con relación a los hijos. Toda ciudadana puede, pues, decir libremente, soy madre de un hijo que os pertenece sin que un prejuicio bárbaro la fuerce a disimular la verdad; con la salvedad de responder por el abuso de esta libertad en los casos determinados por la Ley.
ARTÍCULO DUODÉCIMO La garantía de los derechos de la mujer y de la ciudadana implica una utilidad mayor; esta garantía debe ser instituida para ventaja de todos y no para utilidad particular de aquellas a quienes es confiada.
ARTÍCULO DECIMOTERCERO Para el mantenimiento de la fuerza pública y para los gastos de administración, las contribuciones de la mujer y del hombre son las mismas; ella participa en todas las prestaciones personales, en todas las tareas penosas, por lo tanto, debe participar en la distribución de los puestos, empleos, cargos, dignidades y otras actividades.
ARTÍCULO DECIMOCUARTO Las Ciudadanas y Ciudadanos tienen el derecho de comprobar, por sí mismos o por medio de sus representantes, la necesidad de la contribución pública. Las Ciudadanas únicamente pueden aprobarla si se admite un reparto igual, no sólo en la fortuna sino también en la administración pública, y si determinan la cuota, la base tributaria, la recaudación y la duración del impuesto.
ARTÍCULO DECIMOQUINTO La masa de las mujeres, agrupada con la de los hombres para la contribución, tiene el derecho de pedir cuentas de su administración a todo agente público.
ARTÍCULO DECIMOSEXTO Toda sociedad en la que la garantía de los derechos no esté asegurada, ni la separación de los poderes determinada, no tiene constitución; la constitución es nula si la mayoría de los individuos que componen la Nación no ha cooperado en su redacción.
ARTÍCULO DECIMOSÉPTIMO Las propiedades pertenecen a todos los sexos reunidos o separados; son, para cada uno, un derecho inviolable y sagrado; nadie puede ser privado de ella como verdadero patrimonio de la naturaleza a no ser que la necesidad pública, legalmente constatada, lo exija de manera evidente y bajo la condición de una justa y previa indemnización.
EPÍLOGO Mujer, despierta; el rebato de la razón se hace oír en todo el universo; reconoce tus derechos. El potente imperio de la naturaleza ha dejado de estar rodeado de prejuicios, fanatismo, superstición y mentiras. La antorcha de la verdad ha disipado todas las nubes de la necedad y la usurpación. El hombre esclavo ha redoblado sus fuerzas y ha necesitado apelar a las tuyas para romper sus cadenas. Pero una vez en libertad, ha sido injusto con su compañera. ¡Oh, mujeres! ¡Mujeres! ¿Cuando dejaréis de estar ciegas? ¿Qué ventajas habéis obtenido de la revolución? Un desprecio más marcado, un desdén más visible. [...] Cualesquiera sean los obstáculos que os opongan, podéis superarlos; os basta con desearlo.
Olympe de Gouges