Viabilidad & sostenibilidad

 

Ya no vale la frase: ha habido otras crisis, esta se solucionará también. No solo nos jugamos algo o mucho, hoy nos lo estamos jugamos todo. Por eso la alternativa es establecer un nuevo marco o dejarlo todo como está. Y en esta última opción también se incluyen los cambios cosméticos, los lavados verdes de cara, que no sirven para nada.

Pero hemos elegido no cambiar —a pesar de la preocupación que decimos sentir— y continuamos instalados en ideas preconcebidas que se han demostrado que son falsas y lo pondrán todo patas arriba como: el chau chau sostenible, todas las transiciones —energéticas y ecológicas— que tanto publicitan, el creernos concienciados por comer menos carne, tener coches eléctricos o reciclar, aunque eso sí, cogemos el avión porque no podríamos viajar si no lo hacemos. Somos cuñaos ambientales.

Si unimos a lo anterior la «creencia errónea (…) de que la población no está preparada para escuchar nada más difícil que chorradas micro-consumistas» (G. Monbiot), el resultado de todas estos silencios, concienciaciones y transiciones «imposibles» es que cada año las emisiones de gases de efecto invernadero siguen aumentando. No lo digo yo, ahí están los datos del IPCC y de otros organismos. Así pues, rompamos el silencio y hablemos claro de una vez. Manifestémonos. Protestemos. Exijamos a nuestros gobernantes que hagan lo que los científicos están reclamando que se haga, si queremos que España siga siendo habitable dentro de unos años.

Hay que decirlo alto y claro, como muchos lo están haciendo, Antonio Turiel entre otros: las soluciones que se están implementando para adaptarnos a la crisis climática no funcionan, ni funcionarán, porque «el problema está mal planteado». Y la consecuencia de este planteamiento erróneo es que damos una orientación equivocada a los problemas y retos que debemos afrontar: calentamiento global, descenso energético y mineral forzado y problemas financieros y sociales.

¿Cuál es el mal planteamiento que es origen de esta crisis múltiple? Creer que el sistema económico puede crecer infinitamente en un planeta cuyos recursos son finitos, limitados, lleva dentro su propia inviabilidad, no solo su insostenibilidad. Para explicar el porqué de esta inviabilidad, mezclándolas con las mías, tomaré prestadas otra vez las palabras de Antonio Turiel.

Nuestro sistema económico necesita el crecimiento para funcionar, es un yonqui del crecimiento, porque sin este no hay beneficios, es decir, retorno de la inversión. Si no se crece un 2ª anual el paro no baja, los bancos no dan créditos y las empresas no invierten. Vamos de un ciclo recesivo a otro con pequeños intervalos de calma, en una crisis que comenzó en 2007 y que no va a acabar nunca. Y cada vez que empecemos recuperarnos económicamente y remontar nos toparemos con el techo de la energía: principalmente de petróleo. Un techo que además es descendente, lo que significa que cada vez que intentemos subir (recuperación económica) chocaremos con un techo que está cada vez más bajo y que hace que en realidad estemos más abajo («descenso energético forzado»). Eso significa que esa recuperación cada vez beneficiará a menos gente. Pero el techo está compuesto también de otras cosas: de emisiones de gases de efecto invernadero por ejemplo, que aunque también deberían descender, el crecimiento económico las mantiene crecientes.

Por eso los problemas reales de la gente continúan y continuarán sin resolverse y se agravarán a medida que el calentamiento global y la menor disponibilidad de energía y materias primas, de agua, de productividad de los suelos, de biodiversidad, se vaya amplificando, pues las soluciones que se están dando para hacer frente al calentamiento global son respuestas diseñadas en una época de energía barata y abundante que ignoraba el calentamiento global.

Si existen dudas sobre la ineficacia de las soluciones que estamos implementando observemos como ha ido evolucionando el lenguaje de la Comisión Europea, desde principios de siglo hasta hoy, para hablar del calentamiento global y que es el relato de un fracaso. Comenzó en la década de los 2000 hablando de «lucha» contra el cambio climático. En la década del 2010 dejó atrás el término «lucha» y empezó a hablar de «mitigación», asumiendo la imposibilidad de contrarrestar el calentamiento global, pero buscando, al menos, reducir sus efectos. Hoy la Comisión Europea ya no usa ninguno de los términos anteriores sino que habla de «adaptación»: no vamos a poder evitar el calentamiento global y sufriremos sus efectos a gran escala (véase el verano de 2022 que llevamos de calor, sequía e incendios), por tanto, debemos prepararnos y realizar los cambios necesarios para que sus efectos sean los menos dañinos posibles, metamorfosis que exigirá una cantidad creciente de recursos.

¿Entonces que hacer? La solución a esta crisis múltiple: climática, energética, mineral, económica y social, no puede basarse únicamente en la sustitución de la energía empleada para seguir explotando sin freno el resto de los recursos naturales. La alternativa no es poner parches sino aceptar que debemos dejar atrás este modelo económico inviable y adoptar las decisiones que están exigiendo los científicos.

Dicho de otra manera: en la era del «fin de la abundancia» (E. Macron) hemos de debemos superar el mito de la sostenibilidad para encarar una nueva era: la de la viabilidad. La viabilidad medida de certidumbre empírica de éxito (solución) o fracaso (lo que hay que desechar); mientras que la sostenibilidad no es más que una vaga declaración de intenciones que quiere hacernos creer que el crecimiento económico presente no afectará a la capacidad de crecer en el futuro (parche). Ésta no es más que un remiendo para que todo siga igual (crecimiento), una estrategia de marketing para vender como solución lo que no es. Los datos de continua subida emisiones, de temperatura, calor, sequías, lo dicen claro: lo que hacemos no sirve.

Y aunque la viabilidad debería ser el camino por el que transitar, la mayoría de las fuerzas políticas del arco parlamentario —para no perder votos y mantenerse en el poder mientras llega una tecnología milagrosa que los salve— apuestan por la sostenibilidad: por el pegote del «crecimiento verde y sostenible» de la ley de cambio climático. ¿Y si esa tecnología no llega o simplemente no existe? Una parte de quieres la elaboraron y aprobaron piden, menos de 2 años después, su modificación por insuficiente. Las decisiones que no tomemos hoy tendremos que adoptarlas más adelante con dureza multiplicada, con el peligro añadido de que nuestra humanidad otra vez sea puesta a prueba.

Francisco Soler

FonRedess acompaña a Bee Free con ayuda reintegrable para la puesta en marcha de la Agencia BEE FREE Sociedad Cooperativa Andaluza.



Bee Free Comunicación y Eventos es una agencia de comunicación, marketing y eventos de Málaga capital. Vamos a entrar no solo en el nicho de mercado de las agencias de comunicación y marketing digital, sino que vamos a especializarnos en un sector que a día de hoy no termina de implantarse en el mundo digital, como es el sector turístico en la Costa del Sol. Aprovechando el auge de la cultura en Málaga y el crecimiento del turismo en la Costa del Sol, ofreceremos otro de nuestros servicios exclusivos, los eventos eco. Eventos culturales con sello ecológico que engloban todo lo relacionado con el arte y el entretenimiento en una localización peculiar.

Además, nos dirigimos a PYMES de la provincia de Málaga para hacerles visibles en el mundo digital. De este modo les ofreceremos nuestros servicios de comunicación y marketing digital para que puedan avanzar en la era de la tecnología y exponerse directamente en este escaparate mundial.

Nuestros servicios en comunicación se adaptan a todas las necesidades de nuestros clientes, ya que nuestra filosofía consiste en integrarnos en sus equipos y formar parte de ellos como su Departamento de Comunicación, con total transparencia e implicación, para así desarrollar cada objetivo y llevarlo a cabo tal y como el cliente desea, optimizando al mismo tiempo cada acción para conseguir los mejores resultados. Vemos el marketing del mismo modo, desde el punto de vista del cliente: analizamos cada empresa, cada producto y cada necesidad para así, codo con codo, poder establecer objetivos de marketing reales, claros y viables. Adaptamos a las empresas al mundo digital a través de estrategias de marketing digital y O2O. Las reciclamos y les damos las herramientas necesarias para crecer en esta nueva era.

Ayudamos a que los pequeños hoteles vean impulsada su actividad en temporada media-baja, realizando eventos focalizados en actividades de ocio y cultura, para todo tipo de públicos de forma asequible , amena, original y dinámica.

Aumentaremos los ingresos en dichos establecimientos hoteleros en temporada media-baja a través de vías inusuales para los alojamientos turísticos.

Esto supone un impulso al turismo puesto que se tratan de actividades nuevas, enfocadas a los visitantes de Málaga así como a sus propios habitantes, lo que genera una nueva opción ocio-cultural que no se encuentra explotada en el mercado actual.

Valores: Pasión. Transformación, cambio y adaptación, reciclaje en todos los sentidos. Fomentar el patrimonio cultural inmaterial mediante eventos. Responsabilidad, transparencia y confianza.

 

 Más información en https://agenciabeefree.com/

 

 FonRedess acompaña a Bee Free con ayuda reintegrable de 2400€ para cubrir necesidad temporal de circulante derivada de la puesta en marcha de la Agencia BEE FREE Sociedad Cooperativa Andaluza.

 


Comunicación FonRedess http://fonredess.org/

 

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FonRedess acompaña a Visavi con ayuda reintegrable para desarrollar proyecto: I Encuentro Slow Tourism- viaja lento y defiende el turismo sostenible

La Asociación " Una visión mas Saludablede la Vida" (Visavi), realiza programas de actividades para fomentar el respeto al entorno natural de los municipios:

- Desarrollando potenciales creativos, individuales y colectivos de forma interactiva que permiten el bienestar físico y mental.

- Buscando que los participantes disfruten independientemente de la economía, edad o condición física que tengan.

- Contribuyendo a la divulgación y conservación del medio rural.

- Promocionando el Desarrollo sostenible, respetando la cultura local.

- Consiguiendo que la cultura del BIENESTAR tenga una dimension mas amplia, respetuosa y no se ciña unicamente a lo material, sea más de lo que entendemos por vivir de forma cómoda y a espaldas del medio ambiente y de las personas.

Entre las actividades que desarrolla Visavi se encuentra el proyecto "Slow tourism" Viaja lento y defiende el turismo sostenible, que tiene las siguientes características:

Objetivos generales:

1. Sensibilizar y movilizar la filosofía del "Slow travel" o "viaje lento", concepto europeo en la defensa del turismo sostenible.

2. Implementar el "Slow tourism" en el sector del Eco-turismo, un destino Slow Inteligente que usa la capacitación, la formación, la tecnología y el trabajo en red para crear oportunidades de empleo en los municipios rurales de Granada.

Objetivos específicos:

1. Seleccionar a 9 empresas de los municipios de las tres comarcas del Geoparque de Granada en referencias a las actividades del segmento Slow Travel.

2. Crear el grupo de trabajo entre la Asoc. Visavi, los empresarios y las entidades públicas.

3. Creación de materiales audiovisuales.

Actividades:

1. Diseño y puesta en marcha de actividades de participación con las empresas del sector del "Slow tourism".

2. Creación de un ciclo de vídeo reuniones con el propósito de puesta en común de conocimientos sobre "Slow tourism", así como desarrollo y creación de productos conjuntos en el sector del "Slow tourism".

3. Elaboración de materiales audiovisuales de Video-marketing para RRSS y medios de comunicación.

La metodología usada aplica el programa Flow InOut, una innovadora metodología vivencial basada en los últimos avances en neurociencia para entender fenómenos complejos de management:

Fase 1 (FEBRERO) Creación conjunta de productos turísticos "Slow tourism":

Vídeo reunión con el propósito de puesta en común de conocimientos sobre el segmento "Slow tourism". Un día de la semana del 7 al 10 de febrero (HORARIO DE MAÑANA).

- Identificación de las actividades ya creadas en la comarca.

- Análisis de los recursos y productos turísticos por el grupo de trabajo.

Fase 2 (MARZO) "Creación de material promocional del segmento turístico "Slow tourism":

- Elección de las actividades.

- Grabación de las experiencias 4 días en la semana del 15 al 20 de marzo.

- Creación de materiales de Video-marketing de las sensaciones, que cree un vínculo exponencial entre los eco-turistas y los recuerdos que puedan crear. Semana del 21 al 27 de marzo.

Fase 3 (FINAL DE MARZO) “Presentación pública”.

Encuentro de profesionales e Instituciones para la promoción del TURISMO SLOW: Análisis del

trabajo y conclusiones del Grupo de Trabajo y Presentación de vídeos Promocionales. Semana del 28 al 31 de marzo.

FonRedess acompaña a Visavi con ayuda reintegrable de 5000€ para hacer frente a gastos de gestión del proyecto I Encuentro Slow Tourism- viaja lento y defiende el turismo sostenible.


 

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FonRedess acompaña a Surgencia Upwelling Social con ayuda reintegrable para desarrollar el proyecto Empleo Joven Ecosocial Especializado

 Surgencia es una empresa andaluza especializada en el diseño, gestión y evaluación de proyectos socioambientales donde destaca la dimensión participativa.

Incorporando las 4 dimensiones de la sostenibilidad: 1. Ecológica. 2. Social. 3. Económica y 4. Espiritual o visión del Mundo y nos nutrimos de un enfoque de permacultura, facilitación de grupos y diseño holístico (como Dragon Dreaming).

Diseñamos ad hoc proyectos para clientes públicos, privados y del tercer sector, a quienes ayudamos a ejecutar proyectos en los que la participación de agentes de cualquier naturaleza o de la ciudadanía son pieza clave: procesos participativos; comunicación ambiental; educación ambiental; formación y capacitación; organización de eventos especializados (congresos, conferencias, jornadas, seminarios).

 

Realizamos consultoría y asesoramiento en el ámbito ecosocial, gestión de proyectos sostenibles y dinámica de grupos (facilitación de grupos; gestión de proyectos; trabajo en equipo; emprendimiento ecosocial; dinamización de procesos participativos; permacultura; agroecología; etc.).

Uno de nuestros desafíos presentes es recrear y consolidar nuestro equipo profesional sumando jóvenes que acceden por primera vez al mundo laboral y traen frescura, nuevas habilidades y destrezas complementarias, promoviendo la diversidad humana dentro y fuera de Surgencia. 

 

  Mas información en http://www.surgencia.net/

La financiación ética y colaborativa es una de las visiones con las que rediseñamos El Mundo, y FonRedess un instrumento útil y muy bienvenido en esta importante tarea.

FonRedess acompaña a Surgencia Upwelling Social con ayuda reintegrable de 5000€ para hacer frente a gastos de gestión del proyecto Consolidación de empleo juvenil especializado en el sector socioambiental.


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MODELO NEOLIBERAL DE INTERVENCIÓN EN LOS SERVICIOS SOCIALES.

 

¿Cuál es el modelo de Intervención en los Servicios Sociales que queremos l@s profesionales que trabajamos en éstos? ¿Qué modelo quieren l@s ciudadan@s? ¿Y nuestr@s representantes políticos, hacia dónde dirigen sus estrategias en este sentido?

Parece claro que desde la profesión, y desde gran parte de la ciudadanía, la defensa de lo público es una cuestión innegociable y que la apuesta por unos Servicios Sociales públicos y de calidad es firme. Así lo contempla, en Andalucía, la Ley 9/2016, de 27 de diciembre, de Servicios Sociales.

Pero no queda tan claro lo que quieren las personas que plantean las políticas Sociales municipales, autonómicas y estatales, observándose una progresiva privatización de los Servicios públicos y el desmantelamiento del modelo de Bienestar.

En los Servicios Sociales hemos pasado de la Beneficencia a un modelo de Intervención centrado en los Recursos que se inició en 1988 con la puesta en marcha del Plan Concertado de Prestaciones Básicas de los Servicios Sociales. Este modelo de Intervención centrado en los Recursos, lejos de ser superado por la implantación de otro Modelo de Intervención centrado en las Personas en el que la calidad en la intervención fuese el pilar fundamental en el que se basara su desarrollo, se ha reforzado e, incluso, revertido hacia modelos más cercanos a la Beneficencia que a la Justicia Social.

Durante muchos años, en el Ayuntamiento de Sevilla, l@s profesionales que trabajamos en los Servicios Sociales, nos hemos quejado del modelo de Intervención centrado en los Recursos que se ha venido aplicando desde hace años y que tras la crisis sanitaria de 2020 provocada por el COVID supuso la implantación de una versión más estricta del mismo, más dura, áspera e impersonal, que potenciaba, sobre todo, la gestión de más recursos para dejar en un segundo plano la intervención de calidad del profesional y en un tercer plano la figura del usuari@, sobrecargando de tareas burocráticas de manera inexplicable a l@s profesionales.

Este modelo, defendido por la Dirección General del área de Servicios Sociales y por algunas jefaturas, responde claramente a un modelo Neoliberal que prioriza el número y la cantidad de resultados por delante de la calidad de la intervención. El éxito de este modelo Neoliberal depende de la cantidad de intervención que se realice y de los recursos que se apliquen. Para esto, el papel del profesional se reduce a ser gestor de recursos y especialista en tareas administrativas.

Para que el éxito de este modelo se haga efectivo, el razonamiento que dan sus defensor@s esta basado en la perversión y adulteración de la citada Ley de Servicios Sociales de Andalucía, haciéndonos creer que solo existe un número determinado de artículos sagrados, intocables y prioritarios de dicha Ley que se han de cumplir y, en cambio, hay otros artículos que han sido tan demonizados, ninguneados e invisibilizados que no son exigibles.

Es decir, se fundamenta este modelo mediante la aplicación de los artículos 4, 7, 9, 26, 28, 35, 41, 42, 44 que garantizan la cobertura de las necesidades básicas, el derecho de acceso universal al conjunto de Servicios y prestaciones a los usuarios, la estructura en niveles de atención, las funciones de los Servicios Sociales comunitarios, la atención a las urgencias y emergencias Sociales, el catálogo de Prestaciones del Sistema Público de Servicios Sociales, las prestaciones garantizadas, la gestión directa por parte de los ayuntamientos, etc.

En cambio, otras jefaturas, las menos, y la inmensa mayoría de los profesionales que componen la plantilla de los Servicios Sociales del ayuntamiento de Sevilla, creemos que el Modelo Neoliberal es un modelo anticuado, inadecuado, injusto y desfasado, apostando por la implantación de otro modelo de corte más Progresista de Intervención Centrado en las Personas.

Para apoyar este Modelo de Intervención Centrado en las Personas, existen otros artículos apócrifos de la citada Ley que las personas defensoras del Modelo Neoliberal de intervención en los Servicios Sociales no han tenido a bien tener en cuenta, puesto que han adulterado y dejado la Ley de Servicios Sociales de Andalucía recortada a su antojo. Estos artículos malditos son el 4, 9, 25, 29, 31, 37, 41, 45, 46, 59, 62, 63, 78 que garantizan los objetivos de favorecer el bienestar social y mejorar la calidad de vida de las personas, unos Servicios de calidad que fortalezcan las capacidades de las personas usuarias, promover la mejora contínua de la calidad de los Servicios Sociales, ofrecer una atención individual basada en la evaluación integral de las necesidades, los recursos humanos de los centros de Servicios Sociales, elaboración de los Proyectos de Intervención Social, establecimiento de las tasas de densidad y cobertura en el Mapa de Servicios Sociales de Andalucía, establecimiento de una ratio por profesional, la calidad del Catálogo de Prestaciones, la atención integral centrada en la persona, tener el personal suficiente con la formación, titulación, conocimientos, capacidades, aptitudes y estabilidad laboral necesaria para garantizar la eficiencia, eficacia y calidad del sistema, la implicación de profesionales en la formulación de las propuestas de carácter general dirigidas a promover los objetivos de la presente ley, derecho a trabajar en un adecuado marco de relaciones laborales, el Modelo básico de intervención, la calidad de los Servicios Sociales, entre otras.

El Modelo Neoliberal de Intervención Centrado en la Gestión de los Recursos en los Servicios Sociales cumple una función de asistencialismo, de malla primaria de seguridad que impide que las personas mueran por hambre o por enfermedades cubiertas por la seguridad social. Es impensable, para un modelo de Estado Neoliberal, tener el vagón de cola lleno de personas "tercermundistas". Tod@s l@s ciudadan@s del sistema han de ser "primermundistas" en cualquier caso, mal atendidas, pero "primermundistas". Por lo que se hace necesario un mínimo de estructura social que haga este trabajo. De esa forma, es falso el axioma de que el Neoliberalismo pretende acabar con los Servicios Sociales. Debilitarlos, sí; privatizarlos, sí; eliminarlos, no.

Teniendo en cuenta que la asistencia social ha existido independientemente de si el sistema político era más cercano al capitalismo o al marxismo, no estamos ante el planteamiento de la defensa de la existencia de la protección social, sino ante el debate de la naturaleza de la misma. Estamos ante la cuestión de optar por un modelo Neoliberal de privatización y debilitamiento de los Servicios Sociales, de atenuación de la miseria y de mantenimiento de unos Servicios Sociales mínimos y gestores de recursos, u optar por un modelo Progresista de defensa de los Servicios Sociales públicos y de calidad, de atención centrada en las personas, de erradicación de la desigualdad y de lucha por la Justicia social.

Los Servicios Sociales no pueden ser una mínima red que se dedique a gestionar recursos sin intervención de calidad. Lo que se promueve con esto es la caridad y cuantos más recursos se gestionen, más caridad.

En este sentido, estamos siendo testigos, pasivos, de como la mayoría de los Servicios públicos están siendo desmantelados, debilitados. No son una excepción los Servicios Sociales. Sanidad o la Educación publicas están de igual modo siendo debilitadas hasta su mínima expresión.

La calidad, en el Estado Neoliberal, la ofrece lo "privado". Lo público está para los que no pueden permitírselo económicamente. No hay sensación de que han desaparecido. Muy al contrario, la gestión de recursos y más recursos da una errónea imagen de que los Servicios Sociales están más vivos que nunca. Porque, en resumen, de lo que se trata es de debilitar a los Servicios Sociales para que se conviertan en una mísera malla de protección para las más míseras personas.

Defender los Servicios públicos no es suficiente: es hora de recuperar los Servicios Sociales. Cuando más golpea la desigualdad, cuando más se acentúan las diferencias entre clases, cuando la situación económica se vuelve más critica, es más necesario que nunca tener una alternativa a la locura del mercado capitalista.

Hagamos valer los artículos malditos de la Ley de Servicios Sociales de Andalucía. Reivindiquémoslos.



José Manuel Chía Salas

PARÁSITOS (Ingreso Mínimo Vital)


 Me gusta el cine. El director, Bong Joon-ho recogía el pasado mes de febrero el Oscar a la mejor película, “PARÁSITOS”, por llevar al cine un relato sobre la cuestión de sobrevivir. Paralelamente, en el gobierno de coalición del Estado Español, se estaba preparando el borrador del recientemente aprobado Ingreso Mínimo Vital (IMV).

La idea de la concesión universal de una “paga” que no exija condiciones a la persona receptora para percibirlo, ha levantado la susceptibilidad de los que piensan que es una forma de generar “PARÁSITOS” en la sociedad; zánganos, cuentistas, vagos, gandules, holgazanes, ociosos, despreocupados, vagabundos, perezosos, haraganes, cargas humanas que se aprovechan del trabajo de los obreros que mantienen el sistema con el sudor de sus frentes. Otros, en cambio, piensan que este recurso llega demasiado tarde ya que España es el último país de Europa en implantarlo como mecanismo de solidaridad entre los ciudadanos y ciudadanas. 

Entre los propios trabajadores/as sociales se ha creado una discusión sobre si el IMV debe estar condicionado o no al cambio de las personas a través de una contraprestación social. Los hay quienes piensan que una prestación sin contraprestación es dinero tirado que no llega a producir un cambio en el usuario/a, que cronifica su problema socioeconómico y su situación de pobreza. Otros, que la prestación es un derecho del usuario y que le pertenece sin tener que estar sometido a contraprestaciones sociales.

Lo cierto es que, ante todo, sería interesante ponerse en el lugar de las personas que conforman cada uno de los más de 850.000 hogares que se beneficiarían con esta prestación, del cambio que para ellos sería pasar de ser usuarios/as de los servicios sociales comunitarios (y de los del tercer sector como Cáritas, Cruz Roja, etc) y del Estado de Bienestar, a tener un planteamiento distinto frente a su futuro, a dirigir su destino en vez de estar dirigidos, a ser libres en la toma de decisiones y a no estar sujetos a los designios de las instituciones. Para muchas de estas personas supondrá una oportunidad de crecer que nunca antes tuvieron y de poder sentirse ciudadanos/as de primera o incluso, en algunos casos, simplemente ciudadanos/as por primera vez.

La totalidad de los trabajadores/as sociales hemos estado velando en ayudar a la erradicación de la pobreza, la desigualdad de género, la exclusión social, la democratización del acceso a los recursos en sanidad, educación, urbanismo, empleo, etc. Hemos trabajado la cara más personalde los usuarios/as, sus vergüenzas, sus dolores, sus intimidades, con el loable propósito de ayudarles a salir de una situación de exclusión que sin duda desmerece cualquier ser humano. Pero, hasta ahora, la mayoría del Trabajo Social se ha resumido en la gestión de recursos que los políticos de turno (estatales, autonómicos o locales) han hecho llegar a los Servicios Sociales en forma de dinero, bonos, alimentos, etc, que han sido gestionados por nosotros/as, aunque cueste verlo, de forma subjetiva. Es decir, revestidos de cierto poder, aunque la intención claramente no es aprovechar nuestra posición, exigimos a “nuestros“ usuarios/as a que se comprometan a cambio de recibir la prestación, creyendo que estamos actuando bajo el manto de la solidaridad. El uso del recurso, en este caso del IMV, por parte de los/as trabajadores/as sociales arrebatándoselo a los/as usuarios/as presupone que desprovee al mismo de la cualidad de “derecho” para pasar a ser un instrumento a manos de los/as profesionales.

Algunos/as compañeros/as piensan que lo importante, antes que gastar de las arcas públicas dinero para el IMV, sería apostar por invertir en reforzar el Estado de Bienestar traduciéndose esto en la concreción de más recursos gestionados desde los Servicios Sociales. Lo cierto es que, en parte tiene razón al exponer la necesidad de afianzar los Servicios Sociales como el cuarto pilar del Estado. Pero esto es compatible con el IMV. Se puede apostar por ambas cuestiones. Al igual que la dependencia, el IMV nace como un derecho al que no se le debe exigir y que no limita las prestaciones básicas de los Servicios Sociales, derecho que les corresponde independientemente de su procedencia, raza, sexo, edad, creencias o condición social.

La falta de condiciones, de contraprestaciones para recibir el IMV, hace que el posicionamiento, a veces de empoderamiento, de los/as trabajadores/as sociales deba sufrir un cambio. Por ello hay que cambiar el enfoque. Esto supondría que, ante la situación de que los/as usuarios/as no tengan que acudir a los Servicios Sociales por alimentación básica ni suministros, puesto que supuestamente lo tendrían cubierto, gran parte del trabajo que hemos estado haciendo durante décadas, carecería de sentido. Los/as usuarios/as no se sentirían controlados por los Servicios Sociales y dejarán de acudir a éstos.

Aquí surge la necesidad de replantear la profesión, el enfoque de los servicios sociales, lo que hemos estado demandando durante décadas, no ser gestores de recursos, que la intervención no se mida por cantidad sino por calidad, pasar de ser administrativos/as muy bien pagados a desarrollar nuestro potencial como profesionales.

Se abre una oportunidad incalculable para las personas perceptoras del IMV, pero también para la profesión. Para eso debemos cambiar el verbo controlar por el de acompañar. Acompañar en el proceso que haya decidido cada persona, orientar en itinerarios de inserción social, empoderar a familias e individuos, trabajar sin cargas y con tiempo para dedicarlo al seguimiento individualizado y personal que hagan cada vez más autónomo a quien quiera solicitar nuestro servicio.

Sin duda, algunos de estos casi dos millones y medio de personas optarán por no hacer movimientos para cambiar su futuro, pero la mayoría, una vez cubiertas sus necesidades fisiológicas básicas, de forma maslowiana, irán aspirando a la empleabilidad, los afectos, el reconocimiento y, finalmente, la autorrealización.

Me gusta el cine, y claro que hay parásitos en nuestra sociedad, cientos de nuevos y viejos millonarios que viven de las rentas de fortunas conseguidas de formas, al menos, inmorales, y que derrochan abundancia mientras otros/as mueren en la escasez sin importarles la solidaridad entre los humanos. Para mi esos son los auténticos PARÁSITOS.

José Manuel Chía Salas